El futbolista argentino presentó una acción legal contra individuos y empresas, principalmente radicados en China, por comercializar artículos con su marca sin autorización en plataformas de comercio electrónico.
Lionel Messi presentó una demanda en Estados Unidos contra vendedores online —en su mayoría radicados en China— por la comercialización de productos falsificados con su marca en plataformas de e-commerce como Temu, Shein o Walmart. La denuncia no está dirigida a esas plataformas, sino a los vendedores individuales que operan a través de ellas.
Según la presentación ante un tribunal de Nueva York, la acción busca combatir a «falsificadores online que se aprovechan de la reputación y el prestigio» del futbolista para vender merchandising (ropa deportiva, calzado, accesorios, bolsos y otros artículos) con el logo de Messi sin autorización. La marca del capitán de la Selección Argentina fue registrada en Estados Unidos en 2016.
El documento, presentado por los abogados Matthew Lane Schwartz y Christopher Tom del estudio Boies Schiller Flexner LLP, sostiene que Messi es titular de todos los derechos sobre su marca, y que su sociedad LGMG actúa como licenciataria exclusiva. La demanda apunta contra individuos y empresas que ofrecen productos vinculados a su nombre y logo sin permiso, afectando el valor comercial de la marca.
Además, la presentación judicial señala que los demandados operan desde el exterior, pero comercializan activamente en Estados Unidos, lo que habilita la intervención de la justicia de ese país. El objetivo es frenar la venta de productos falsificados, proteger la propiedad intelectual del capitán argentino y avanzar contra un circuito global de comercialización ilegal que creció al calor de las plataformas digitales.
«No sabemos si es una demanda contra Temu. Todos los demandados permanecen bajo secreto de sumario hasta que la corte de NY pueda notificarlos. Es un grupo de varias entidades y personas físicas que operan principalmente vía Temu», explicó el analista internacional Sebastián Maril.
El peso económico de la marca de Messi es significativo. El futbolista genera decenas de millones de dólares al año en patrocinios con compañías globales como Adidas, Apple y Pepsi. Solo en patrocinios, se estima que genera unos 70 millones de dólares anuales, mientras que su holding empresarial supera los 100 millones de euros de facturación. La llegada al Inter Miami potenció aún más su impacto comercial a nivel global.
En ese contexto, la protección de la marca se vuelve central. La proliferación de productos falsificados no solo implica una pérdida económica directa, sino también un riesgo reputacional, al asociar su nombre con artículos de menor calidad. Por eso, la demanda apunta no solo a frenar ventas ilegales, sino también a preservar el valor de uno de los activos más fuertes del negocio deportivo mundial.
