Por 2023 Cuando acecha la maldad sorprendió por la manera en que Demián Rugna, su director, demostraba cómo desde la Argentina el género del terror podía acumular muertes espeluznantes, pero si había congruencia y se le daba un sentido de integridad al relato, se podía cautivar al público del cine de horror con buenas y legítimas armas.
Fue premiada en un Festival especialista en el género, el de Sitges, el mismo en el que participó el año pasado El susurro, coproducción con Uruguay, que dirigió el cineasta precisamente uruguayo Gustavo Hernández (No dormirás, La casa muda). Y es otro gran exponente del cine de terror, que ganó la Competencia Internacional del Buenos Aires Rojo Sangre, donde ganó como mejor película, y también a la mejor dirección.
El secreto de un buen guion
Es mucho lo que, hábilmente, el guion va ocultando al espectador, que puede sentirse desconcertado en los primeros minutos. Como si la cámara irrumpiera en medio de la historia, sin pedir permiso, y menos dando explicaciones al público. Puede parecer extrañas las relaciones entre el personaje que encarna Luciano Cáceres y el de Ana Clara Guanco Aguilera, hasta que las cosas en la cabeza de quien está mirando la película, empiezan a encajar en un rompecabezas astutamente prearmado.
Lucía y su hermanito Adrián (el niño Marcelo Michinaux) se refugian en una casa que perteneció a la familia, en un lugar convenientemente aislado. Es evidente que están huyendo de algo, o de alguien. Adrián no habla, se comunican por el lenguaje de señas.
Atrocidades varias
Todo va a empeorar cuando Lucía advierta que allí cerca opera una organización encubierta que se dedica a secuestrar adolescentes para filmar lo que se denominan películas snuff, que muestran torturas y asesinatos, sin ningún truco de cámara. Es una atrocidad, sí. Y como ella es joven, bueno, pueden imaginarse el resto.
Las sorpresas que nos tiene reservada la trama son muchas y variadas, arrancando con personajes con podres sobrenaturales, vampirismo y más.
Pero lo que genera atracción viendo El susurro es cómo consigue generar suspenso, y asustarnos, con un simple paneo repetido de la cámara, sumado a la utilización del sonido y la banda sonora.
Un enigma cómo responderá el público local antes lo que ofrece El susurro. ¿Irán espectadores atraídos por el género, o la presencia de Luciano Cáceres asegura el corte de más tickets?
Como sea, El susurro es una propuesta -fuerte, de eso no hay duda alguna, y no para todo público- con la que el vapuleado cine argentino, bah, rioplatense, bien puede enorgullecerse.
“El susurro”
Muy buena
Terror. Argentina / Uruguay, 2025. 100’, SAM 16 R. De: Gustavo Hernández. Con: Luciano Cáceres, Ana Clara Guanco Aguilera, Marcelo Michinaux. Salas: Hoyts Abasto y Unicenter, Showcase Haedo, Quilmes, Belgrano y Norcenter, Cinépolis Avellaneda y Luján.
