El ministro de Defensa chileno, Fernando Barros Tocornal, afirmó que el Reino Unido ejerce soberanía en Malvinas desde hace 200 años y avaló actividades comerciales entre Punta Arenas y el archipiélago. En paralelo, el secretario de Defensa británico, Wes Streeting, declaró que Argentina no tiene capacidad de tomar las islas.
El ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros Tocornal, respaldó el desarrollo de actividades comerciales entre Punta Arenas y las Islas Malvinas y calificó al Reino Unido como un «país amigo» que «ejerce soberanía en Malvinas hace 200 años». Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con Radio Polar, en Magallanes, en el marco de la discusión por la apertura de una ruta marítima entre el sur de Chile y el archipiélago.
«Chile ha señalado que apoya la pretensión argentina, su reclamo de soberanía sobre las Malvinas o Falkland; pero hay una situación de hecho: un país amigo hace 200 años ejerce soberanía», sostuvo Barros. Agregó que una eventual solución debe contemplar «la voluntad e interés de las personas involucradas» y alcanzarse por la vía pacífica. «Una cosa es apoyar un reclamo frente a la posición de un país amigo, pero de acuerdo al derecho internacional, respetando la voluntad e interés de las personas involucradas y por la vía pacífica», afirmó el titular de Defensa del gobierno de Antonio Kast.
Consultado específicamente sobre la posibilidad de desarrollar actividades comerciales entre Punta Arenas y las islas, Barros sostuvo que Chile y la comunidad de Magallanes tienen derecho a desarrollar actividades comerciales dentro del marco legal y afirmó que no veía inconvenientes en que esas operaciones se concreten. El proyecto de corredor marítimo fue impulsado por autoridades locales y sectores empresariales de la región, que plantean ampliar los vínculos comerciales y logísticos con el archipiélago. Radio Polar ya había informado en septiembre sobre el respaldo del alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, a una apertura comercial con las islas y sobre la discusión en torno a una eventual ruta hacia Puerto Stanley.
Las declaraciones del ministro chileno se producen en un contexto regional en el que Chile continúa suscribiendo documentos del Mercosur que respaldan los derechos argentinos en la disputa de soberanía. En junio de 2026, durante la cumbre del bloque en Asunción, el presidente José Antonio Kast participó de la declaración especial sobre Malvinas. El documento reafirmó los términos de la declaración de 1996 y reiteró el respaldo a los «legítimos derechos» de la Argentina en la disputa de soberanía con el Reino Unido. También señaló que las medidas unilaterales de exploración y explotación de recursos naturales en el área en controversia no son compatibles con la Resolución 31/49 de Naciones Unidas.
El punto más sensible de las declaraciones de Barros aparece en su referencia a la «situación de hecho» y al ejercicio de soberanía británica sobre las islas. La Resolución 2065 de la Asamblea General de Naciones Unidas, aprobada en 1965, reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido e insta a ambos gobiernos a negociar una solución pacífica, teniendo en cuenta los intereses de la población de las islas. Documentos posteriores de Naciones Unidas también describen la expulsión de las autoridades y habitantes argentinos en 1833 y caracterizan la cuestión Malvinas como una disputa de soberanía entre ambos países. La posición oficial argentina sostiene que la presencia británica no resuelve la disputa de soberanía.
En paralelo, el secretario de Defensa británico, Wes Streeting, afirmó que la Argentina «no tiene la capacidad de tomar las islas» y sostuvo que su país sí cuenta con los recursos necesarios para defenderlas ante una eventual escalada militar. Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista con el diario británico The Sun. Streeting respondió así a las recientes declaraciones del presidente Javier Milei, quien volvió a reivindicar la soberanía argentina sobre el archipiélago y anunció medidas contra empresas petroleras que desarrollen actividades en el área en disputa. «Los argentinos no tienen la capacidad de tomar las islas. Gran Bretaña sí tiene la capacidad de defenderlas», afirmó Streeting. El funcionario también sostuvo que la cuestión quedó resuelta en 1982 y volvió a respaldar la posición de los habitantes de las islas, que según Londres desean mantener el vínculo con el Reino Unido.
La declaración se produjo después de que Milei renovara en las últimas semanas su reclamo de soberanía y planteara un endurecimiento de la política argentina frente a las actividades hidrocarburíferas en el archipiélago. El Presidente también anunció el envío al Congreso de un proyecto para reforzar las sanciones contra empresas que operen en la zona. En el tramo final de su gira por Nueva York, Milei señaló que Argentina trataría a los habitantes de las islas Malvinas «con dignidad y con justicia» si lograra recuperar la soberanía del archipiélago, durante una entrevista con Bloomberg en el Economic Club de Nueva York. La presentación tuvo lugar el jueves pasado, un día después de que el mandatario reclamara ante la Asamblea General de la ONU la reanudación de negociaciones bilaterales con el Reino Unido por la soberanía del archipiélago. Cuando fue consultado sobre lo qué haría con los aproximadamente 3.600 habitantes de las islas en caso de que Argentina lograra recuperarlas, Milei respondió: «El pueblo originario fue desplazado por Gran Bretaña, que impuso otra población», y agregó que Argentina «reclama esa soberanía por geografía, por derecho y por historia».
