La intervención de la ANH se realiza un día después de la intervención de YPFB, en el marco de una escasez de diésel que afecta el suministro en el país.
La Paz, 4 de septiembre (NA) — El Gobierno de Bolivia intervino la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) con el objetivo de tomar control sobre toda la cadena logística de combustibles, en respuesta a la escasez de diésel que ha generado largas filas de camiones en las estaciones de servicio.
La medida fue anunciada por los ministros de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, y de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, junto con el viceministro de Transparencia, Yamil García. La intervención se ejecutó en las oficinas centrales de la ANH en La Paz, bajo el Decreto Supremo 5699, que establece una medida extraordinaria y temporal de hasta 180 días.
Durante la conferencia de prensa, el ministro Blanco afirmó: “Tenemos como objetivo principal que el abastecimiento a la población se dé, y se tiene que dar”. La intervención incluye la revisión de la estructura y del personal de la ANH, así como la posibilidad de adoptar medidas correctivas, realizar auditorías e identificar eventuales responsabilidades administrativas, técnicas y operativas.
La operación se produce un día después de que el Gobierno interviniera la estatal petrolera Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). YPFB tiene a su cargo la importación, almacenamiento y despacho de gasolina y diésel hasta las estaciones de servicio, mientras que la ANH debe fiscalizar el trayecto de las cisternas desde las plantas hasta su comercialización final.
Según el Gobierno, en ese recorrido se concentran algunas de las principales vulnerabilidades. Entre las irregularidades detectadas se menciona la ruptura de los mecanismos de información entre los despachos de YPFB y los surtidores, lo que dificultaba establecer cuánto combustible salía de las plantas y cuánto llegaba efectivamente a los consumidores.
También se reportaron cargas de combustible a cisternas con una capacidad inferior a los volúmenes registrados y posibles alteraciones de los sistemas de geolocalización para modificar el recorrido de los vehículos.
Bolivia mantiene dificultades para normalizar el suministro de combustibles, en especial de diésel, lo cual ha generado largas filas en las estaciones de servicio en diferentes regiones del país. Con las intervenciones de YPFB y la ANH, el Gobierno de Rodrigo Paz Pereira busca reconstruir el sistema de control de los combustibles desde su ingreso al país hasta el consumidor final.
