Thomas Weir Pauken II, editor de la agencia estatal china Xinhua, fue sentenciado a dos años de prisión federal por espiar para China. El tribunal también le impuso tres años de libertad supervisada.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó la condena de Thomas Weir Pauken II (51), periodista y editor de noticias, a dos años de prisión federal por actuar como agente ilegal para China. Pauken fue detenido en febrero de este año.
El tribunal también le impuso tres años de libertad supervisada y le prohibió viajar fuera del país durante ese período. El caso se suma a otros procesos federales contra personas acusadas de colaborar con el régimen chino sin cumplir con los requisitos de notificación exigidos por las autoridades estadounidenses.
El fiscal general adjunto para Seguridad Nacional, John A. Eisenberg, afirmó que Pauken “traicionó a su país por dinero” al apoyar operaciones del Ministerio de Seguridad del Estado de China, tareas de reclutamiento y obtención de información sensible.
El periodista se instaló en China en 2010 y trabajó para varios medios de ese país, entre ellos la televisora estatal CCTV. Desde 2024, ocupaba el cargo de editor en Xinhua, la agencia estatal china de noticias.
Su abogado señaló que el periodista asumió “su responsabilidad y respeta la sentencia del tribunal”, además de que su defendido “no proporcionó información clasificada a los chinos”.
Los documentos judiciales indican que Pauken actuó, al menos desde 2019 hasta febrero de 2026, bajo instrucciones de personas que él sabía que trabajaban para Beijing. Entre ellas figuraba una mujer identificada como “Cathy”, a quien conoció en 2017. De acuerdo con una declaración jurada presentada el 27 de febrero por el agente especial del Buró Federal de Investigaciones (FBI) Timothy J. Healy, esta mujer le aseguró que los informes elaborados por Pauken llegaban al líder chino, Xi Jinping.
El Departamento de Justicia indicó que Pauken recibió al menos 100.000 dólares por su trabajo con esa persona. Además de escribir informes, “Cathy” le pidió reclutar a personas que pudieran aportar información clasificada. En uno de los episodios incluidos en la causa, Pauken recibió instrucciones para reunirse con una persona identificada como “Persona 1” y entregarle un teléfono Samsung, una computadora y contraseñas para Signal, Telegram y NetDisk.
Agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza interceptaron a Pauken cuando regresó a Estados Unidos en enero de 2025. Durante los interrogatorios con funcionarios de ese organismo y del FBI, el periodista afirmó que estaba “80% seguro” de que una persona que buscaba un puesto en la administración de Donald Trump proporcionaría información clasificada a China, aunque aseguró que le recomendó no hacerlo.
