El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, destituyó o bloqueó ascensos de más de 80 generales y almirantes, según informó The New York Times. La medida afecta a cerca del 10% de los altos mandos militares y ocurre en el marco de la guerra con Irán.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, destituyó o bloqueó los ascensos de más de 80 generales y almirantes, según informó el diario The New York Times. La medida afecta a cerca del 10% de los altos mandos militares.
En los últimos días, Hegseth incluyó en esta medida a siete oficiales del Ejército que habían sido seleccionados para el rango de general de dos estrellas por una junta compuesta por altos mandos militares, según declararon al Times funcionarios castrenses en ejercicio y otros retirados bajo condición de anonimato.
Estas acciones se producen en un momento en que las fuerzas armadas enfrentan presión debido a la guerra con Irán, que se ha extendido más de lo previsto por funcionarios del gobierno.
Las destituciones y la falta de explicación sobre la estrategia detrás de ellas han generado divisiones en el Pentágono y entre congresistas republicanos, según las fuentes consultadas por el diario.
El secretario del Ejército, Daniel P. Driscoll, presentó su renuncia al presidente Donald Trump. En una reunión con el presidente, Driscoll expresó su desacuerdo con la política de Hegseth, señalando que las destituciones afectan a líderes experimentados y ponen en riesgo la modernización de las fuerzas armadas, según informaron oficiales militares al Times.
Driscoll también advirtió sobre el impacto en la moral de los miembros del Ejército, quienes cuestionan la imparcialidad del sistema de ascensos, que se considera apolítico y basado en el mérito, indicaron altos funcionarios al diario.
Según el Times, la purga no parece estar motivada por el desempeño laboral, sino que forma parte de un esfuerzo del secretario de Defensa por alinear a los altos mandos con sus puntos de vista políticos e ideológicos.
Algunos altos funcionarios de la administración presionaron a Driscoll para que permaneciera en el cargo, preocupados por el vacío de liderazgo en la cúpula del Ejército, según fuentes oficiales.
Más de la mitad de los oficiales afectados por las destituciones son negros o mujeres, en una institución cuyo liderazgo está dominado por oficiales blancos varones. De los siete oficiales eliminados de la lista de ascensos a general de dos estrellas del Ejército, dos son negros y dos son mujeres, según el Times.
