La Guardia Revolucionaria de Irán respondió con ataques aéreos contra instalaciones militares estadounidenses en Jordania, Irak, Bahréin y Kuwait, luego de que Estados Unidos bombardeara territorio iraní. El intercambio de fuego ocurrió tras semanas de cese del fuego.
Irán lanzó una ofensiva con drones y misiles contra posiciones militares de Estados Unidos en distintos países del golfo Pérsico, en respuesta a los ataques que Washington había realizado contra territorio iraní. La acción se produjo después de varias semanas de cese del fuego y elevó la tensión en la región de Medio Oriente.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que las fuerzas norteamericanas llevaron a cabo una operación contra Irán, que comenzó a las 12 del mediodía de Washington (16:00 GMT). El organismo no detalló los objetivos específicos, pero calificó el resultado como un “nuevo avance exitoso”.
La represalia iraní fue anunciada por la Guardia Revolucionaria, que afirmó haber atacado con misiles una base militar estadounidense en Jordania y depósitos de equipamiento militar en Irak, incluyendo un “centro de mantenimiento” y un “aerostato de vigilancia”. Adicionalmente, las fuerzas iraníes lanzaron drones contra otros puntos del Golfo. Bahréin informó haber interceptado drones, mientras que Kuwait reportó que sus sistemas defensivos derribaron aeronaves no tripuladas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la ofensiva a través de su cuenta en la red Truth Social. Trump sostuvo que las fuerzas de su país atacaban “objetivos iraníes cerca del estrecho de Ormuz” y describió el operativo como una acción “grande y poderosa”. Según el mandatario, los bombardeos respondieron al intento iraní de colocar minas en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte de petróleo.
El ataque estadounidense contra territorio iraní dejó víctimas civiles. Funcionarios de Irán informaron cuatro muertos y más de 50 heridos, entre ellos un niño, según reportes citados por medios internacionales. Uno de los ataques alcanzó una celebración de bodas en la localidad de Kuhestak, en el sur de Irán. La Media Luna Roja iraní, en declaraciones citadas por The Times of Israel, indicó que entre los fallecidos había un menor de edad.
El negociador jefe iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, se refirió a Estados Unidos como “Satán” en una publicación en la red X. En el mensaje, Qalibaf mencionó ataques contra una escuela en Minab, un polideportivo en Lamerd y la boda en Kuhestak, y afirmó: “Si una potencia actúa como Satán, elige objetivos como Satán y mata como Satán, es Satán”.
La nueva ofensiva de Washington se produjo después de que el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, pidiera retomar la vía diplomática, que se encuentra estancada. El intercambio de ataques representa una escalada en comparación con los enfrentamientos de las últimas semanas.
