El ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, volverán a encontrarse en la cumbre del G20 de Finanzas que comienza mañana en Asheville, Carolina del Norte.
El ministro de Economía, Luis Caputo, participará este lunes y martes en la reunión del G20 de Finanzas en Asheville, Carolina del Norte, donde se encontrará con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent. El encuentro reúne a ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del Grupo de los 20 para coordinar políticas económicas globales.
La última reunión entre Caputo y Bessent ocurrió en octubre de 2025 en Washington D.C., en la sede del Departamento del Tesoro, para avanzar en un swap de monedas por 20.000 millones de dólares. Según informó Clarín, la semana pasada el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, viajó a Jackson Hole, en Estados Unidos, a una reunión de banqueros centrales, con la presencia del embajador de Estados Unidos en Buenos Aires, Peter Lamelas, y el embajador argentino en Washington, Alec Oxenford.
Oxenford declaró en X: «Hay una audiencia extraordinaria y un nivel de interés excepcional en Argentina. Analizamos cómo el presidente Milei, el ministro Luis Caputo y el gobernador Santiago Bausili han logrado romper el ciclo de inestabilidad macroeconómica que caracterizó a Argentina durante décadas. El punto de partida fue simple pero fundamental: la disciplina fiscal. La estabilidad fiscal creó las condiciones para la estabilidad monetaria; la estabilidad monetaria está restaurando la previsibilidad y la confianza. Y la confianza es lo que permite el regreso de la inversión».
El embajador agregó: «El siguiente capítulo es la formación de capital. Con estabilidad macroeconómica, reglas claras, mayor previsibilidad y marcos de inversión como el RIGI, Argentina tiene la oportunidad de convertir la estabilización en inversión, la inversión en capacidad productiva y la capacidad productiva en exportaciones, crecimiento y prosperidad. Argentina cuenta con oportunidades extraordinarias en energía, minerales críticos, tecnología, infraestructura y muchos otros sectores. El interés que despertó aquí entre algunos de los líderes económicos más influyentes del mundo fue extraordinario. La relación con Estados Unidos puede ser un poderoso catalizador».
