La cifra fue confirmada por las autoridades de gestión de emergencias. En China se reportaron cinco fallecidos en el Tíbet. Los equipos de rescate fueron puestos en alerta ante el riesgo de rotura de una represa.
KATMANDÚ.- La avalancha ocurrida el miércoles en el norte de Nepal, en la frontera con China, causó 633 muertos, según confirmó este sábado la autoridad de gestión de situaciones de emergencia. En la región autónoma del Tíbet, en China, se reportaron cinco fallecidos. El total de desaparecidos supera los 3000.
Las autoridades nepalíes ordenaron a los equipos de rescate ponerse a salvo tras recibir información sobre la posible rotura de una represa en el lado del Tíbet. El personal fue instruido para mantenerse en máxima alerta.
El fenómeno consistió en una pared de agua helada y lodo que sepultó viviendas, derribó puentes y arrastró vehículos en Nepal y en el Tíbet. Entre los desaparecidos se cuentan cientos de excursionistas que visitaban el Himalaya y decenas de peregrinos hindúes que se dirigían al monte Kailash.
El Servicio Geológico de los Estados Unidos indicó que el desastre se produjo por un colapso glaciar que desencadenó un flujo de agua y sedimentos, asociado al derretimiento de masas de hielo.
Medios estatales chinos informaron que el peligro del lago fue “disminuyendo gradualmente” tras un descenso de diez metros en el nivel del agua, lo que permitió retomar actividades de forma ordenada. El presidente Xi Jinping encabezó una reunión de dirigentes sobre las tareas de auxilio y ofreció ayuda al gobierno nepalés. El Politburó del Partido Comunista Chino señaló: “Todavía existen muchos peligros ocultos relacionados con los glaciares, los lagos de hielo y los desastres geológicos en la zona circundante, y las labores de rescate enfrentan grandes dificultades”.
Nepal vigila dos lagos situados aguas arriba de la zona afectada. Un responsable de la Autoridad de Gestión de Desastres declaró que el riesgo persistirá hasta que los lagos se vacíen por completo. Imágenes satelitales muestran ambos lagos cerca del lugar donde se cree que ocurrió el colapso glaciar.
En el valle del Trishuli, el Ejército nepalés busca a más de 100 personas atrapadas en el túnel de un proyecto hidroeléctrico. El portavoz militar Raja Ram Basnet explicó: “Se enviaron dos helicópteros, pero es un desafío porque resulta difícil incluso localizar las entradas del túnel”.
Un sobreviviente evacuado, Buddha Tamang, relató: “Sobreviví porque estaba en el túnel. Los altos responsables que trabajaban al otro lado fueron arrastrados por la corriente”.
En India, las autoridades recuperaron siete cadáveres arrastrados por ríos que nacen en Nepal. En centros médicos improvisados, familiares esperan noticias de los desaparecidos. Kula Priya, quien perdió contacto con su hijo mayor, expresó: “No me importa la riqueza. Solo quiero que mi hijo regrese. Si alguno de ustedes pudiera rescatar a mi hijo, por favor, háganlo por mí”.
Según la Junta Nacional de Turismo, 517 turistas de más de treinta países están desaparecidos, entre ellos de China, India, Estados Unidos, Malasia, Ucrania, Australia, Reino Unido, Canadá, Corea del Sur, Singapur, Alemania, Rusia, Sudáfrica, Letonia, Japón, Nueva Zelanda, Francia, Bélgica y España.
Logadarrsiny Raman, de 26 años, originaria de Malasia, perdió contacto con sus padres y tíos, quienes integraban un contingente de 17 personas. El último contacto fue a las 8.18 hora local. “Estoy muy preocupada. Mi única esperanza es recibir noticias de ellos y saber que están a salvo”, manifestó.
