La fiscalía de La Plata investiga el movimiento de al menos 27.000 millones de pesos vinculados al juego ilegal. Las transferencias terminaban en .12 como señal de que el dinero ya estaba listo para ingresar al circuito legal. Hay tres detenidos.
La investigación por el lavado de al menos 27.000 millones de pesos provenientes del juego ilegal en la provincia de Buenos Aires avanza con la identificación de un mecanismo particular: las transferencias de dinero terminaban sistemáticamente en el sufijo «.12». Según fuentes de la causa, ese código funcionaba como una señal para quienes recibían los giros de que el dinero ya estaba listo para entrar al mercado legal.
La causa está a cargo de la fiscal de La Plata Betina Lacki. Hay tres detenidos: una funcionaria judicial que utilizaba datos del Patronato de Liberados de la Provincia para abrir billeteras virtuales, y dos hombres que administraban esas cuentas para mover los fondos en miles de transferencias de montos moderados.
El método utilizado se conoce como «smurfing» o «pitufeo»: consiste en dividir grandes sumas en operaciones menores para evitar alertas de los sistemas de control financiero.
Uno de los detenidos es Ignacio Marchioni, quien estuvo vinculado a la investigación por Sur Finanzas, la empresa de Ariel Vallejo que prestaba dinero a clubes de Primera División. Según Vallejo, su vínculo con el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, fue determinante para el negocio. «Se portó como un señor conmigo», declaró esta semana en una entrevista con El Observador.
De acuerdo con la denuncia de ARCA, Sur Finanzas operó sumas multimillonarias a través de billeteras virtuales. De esos montos, 250.000 millones fueron transferidos por «sujetos no categorizados».
En las órdenes de allanamiento de la fiscal Lacki, Sur Finanzas figura como uno de los destinos posibles de los fondos del «casino licuadora» para volver al circuito legal. Además, los investigadores identifican al imputado Juan Campoli y consignan que «registra alta en Sur Finanzas desde agosto de 2024».
Marchioni fue detenido hace dos semanas en su casa de Quilmes. En 2024, medios locales informaron que decenas de vecinos hacían fila en clubes de barrio para que les escanearan los rostros a cambio de un pago en criptomonedas que podían vender allí mismo en 30.000 pesos. El concejal del PRO Lucas Araujo pidió una investigación en el Concejo Deliberante, que el oficialismo de la intendenta Mayra Mendoza rechazó.
La investigación actual se originó a partir de personas a las que también les escaneaban el rostro en un bar de La Plata para crearles cuentas en billeteras virtuales.
