En la semana del regreso a clases en Florida, algunas familias migrantes decidieron no enviar a sus hijos a la escuela por temor a redadas del ICE, pese a que la agencia afirma que no realiza operativos en instituciones educativas.
En la semana del regreso a clases en varios distritos escolares de Florida, la preocupación por las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) afecta a familias de la comunidad migrante. Un informe reciente recogió testimonios de madres que optaron por mantener a sus hijos en casa en lugar de enviarlos a la escuela ante el temor a un operativo migratorio.
Desde el regreso de Donald Trump a la presidencia, la aplicación de las leyes migratorias se intensificó en Florida, mientras el gobierno de Ron DeSantis amplió la cooperación estatal con las autoridades federales. En un informe de Telemundo, madres guatemaltecas sin documentación regular manifestaron que prefieren que sus niños no asistan a la escuela por el riesgo que perciben.
“Estaban diciendo que van a sacar a los niños de la escuela, que los van a llevar donde viven sus padres y nos van a deportar. Nos van a quitar nuestros hijos, que son nacidos de aquí, y ese es el miedo. ¿Quién va a cuidar de nuestros hijos?”, declaró una mujer que pidió mantener el anonimato.
En esa línea, explicó que, pese a que su hija quiere estudiar, no la matriculó porque la familia no cuenta con un estatus migratorio regular. “Ella quiere ir a estudiar, pero como me da miedo, ya no la estoy mandando”, sostuvo.
Otra madre guatemalteca, residente en Florida con sus tres hijos, expresó su temor ante posibles redadas en los alrededores de las escuelas. “Por miedo, por momentos ya no quiero mandar a mis tres hijos a la escuela. Prefiero que queden en la casa. Ya tenemos miedo de ir al trabajo”, señaló.
El ICE indicó que los edificios educativos no son objetivo de sus operativos. En un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de septiembre de 2025, la entonces subsecretaria Tricia McLaughlin afirmó: “El ICE no está llevando a cabo operativos policiales ni realizando allanamientos en las escuelas. El ICE no acude a las escuelas para arrestar a menores”. Agregó que, en caso de que un delincuente peligroso huyera a una escuela o un agresor sexual de menores trabajara allí, podría realizarse un arresto para proteger la seguridad pública, aunque señaló que “esto no ha ocurrido”.
A pesar de que las escuelas no sean el objetivo, se reportaron incidentes en zonas cercanas a los centros educativos, lo que generó en la comunidad migrante la percepción de que el trayecto escolar o las inmediaciones no son seguros.
En cuanto a los arrestos migratorios en Florida, entre el 20 de enero y el 15 de octubre de 2025 se registraron 20.629 detenciones relacionadas con inmigración, un promedio de 77 por día, según datos del Deportation Data Project citados por WUSF. En el período comparable de 2024, el promedio diario era de unos 20 arrestos. De las detenciones de 2025, aproximadamente 2.922 se realizaron en la región de Tampa Bay.
Florida también incrementó los acuerdos del programa 287(g) entre oficinas policiales locales y el ICE, que permiten delegar funciones de aplicación de la ley migratoria a oficiales estatales y locales capacitados. El 21 de julio, el director financiero estatal, Blaise Ingoglia, asignó más de US$24 millones para apoyar la aplicación de las leyes de inmigración en el estado.
