Una primera estimación de BTG Pactual calcula que Colombia podría requerir unos u$s6.350 millones, cerca del 1% del PIB, para atender los efectos del sismo de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto. Las autoridades continúan evaluando los daños.
Una primera estimación de BTG Pactual indica que Colombia podría necesitar inicialmente u$s6.350 millones, equivalentes a cerca del 1% del PIB, para atender los efectos del terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto. El cálculo se conoce mientras las autoridades todavía dimensionan los daños.
Según el balance de Asociación de Ciudades Capitales (Asocapitales), el sismo dejó 224 muertos y 600 heridos, además de 165 edificaciones colapsadas en ciudades capitales. Las tareas de búsqueda, rescate y evaluación continúan.
Munir Jalil, economista en jefe para la región Andina de BTG Pactual, señaló que es prematuro calcular el impacto definitivo. «Diría que un primer envío para el esfuerzo debe ser por un 1% del PIB, unos u$s6.350 millones», expresó.
La nueva necesidad de gasto se da en un contexto de finanzas públicas con presión. El Gobierno de Abelardo De la Espriella había anunciado un ajuste de COP$20 billones para reducir una brecha presupuestal cercana a COP$30 billones (u$s9.500 millones). El déficit fiscal cerró 2025 en 6,36% del PIB y el déficit primario en 3,55%, con ingresos tributarios inferiores al 17% del PIB y un gasto cercano al 23%, según cifras de BTG Pactual.
Jalil afirmó que la emergencia podría postergar parte de los objetivos de consolidación fiscal: «Los planes no es que no se vayan a hacer, sino que es el típico se le tiene, pero se le demora». Sobre la disponibilidad inmediata de recursos, sostuvo: «Sin lugar a dudas no hay plata».
Una opción que podría evaluar el Ejecutivo es declarar una emergencia económica para habilitar recursos adicionales. «Si se llega a declarar una emergencia económica y de esa emergencia económica se tratan de conseguir unos recursos adicionales que creería yo deberían estar por el 1% del PIB para empezar», ratificó el economista.
El Presupuesto General de la Nación también debería adaptarse. El proyecto presentado antes de la posesión del nuevo Gobierno contemplaba un presupuesto de COP$575 billones (u$s182.500 millones), sobre el que se había planteado un recorte de COP$20 billones. Jalil anticipó que deberá incorporar partidas específicas para la reconstrucción: «Va a tocar poner partidas de reconstrucción que no estaban».
La presión se suma al aumento previsto del servicio de la deuda. BTG Pactual calcula que ese gasto crecerá 29% y llegará a COP$118 billones (u$s37.460 millones) el próximo año, por encima de los COP$89 billones (u$s28.254 millones) destinados a inversión pública. El Gobierno prevé presentar una reforma tributaria en septiembre para aumentar los ingresos.
La reconstrucción podría tener un efecto en la actividad económica. La reparación de hospitales, edificios e infraestructura demandará materiales, trabajadores y servicios, lo que podría impulsar el producto de las regiones afectadas. «Cualquier plata que se consiga y que empiece a bombearse para poder reconstruir, para poder levantar hospitales, para poder plantar edificios, todo eso es PIB», explicó Jalil.
En el plano internacional, Estados Unidos anunció u$s15,5 millones para refugios de emergencia, alimentos, protección y evaluaciones. Brasil, Ecuador y México ofrecieron ayuda.
El monto definitivo que deberá asumir el Estado dependerá de la evaluación de los daños y de las decisiones del Gobierno sobre el financiamiento de la recuperación.
