La basílica de San Cayetano en Liniers abrió sus puertas a la medianoche del viernes para recibir a los peregrinos que participaron de la vigilia anual. La jornada incluyó celebraciones religiosas y el traslado de la imagen del santo.
La iglesia de San Cayetano, ubicada en la calle Cuzco 150 del barrio de Liniers, abrió sus puertas a las 00:00 horas de este viernes para dar inicio a la celebración en honor al santo patrono del pan y del trabajo. La apertura se realizó bajo fuegos artificiales y contó con la presencia de miles de fieles que aguardaban en las inmediaciones.
Los primeros en ingresar fueron recibidos por los sacerdotes, quienes realizaron una primera bendición a los minutos de abrir el templo. Los asistentes formaron dos filas: una con mayor circulación para saludar a la imagen y otra más lenta para quienes se acercaban a tocarla.
Durante la madrugada se llevó a cabo la procesión de la escultura de San Cayetano desde el interior del santuario hasta el altar, donde fue colocada para la veneración. Bajo el lema «San Cayetano, aquí tienen a tu pueblo», se celebraron los primeros minutos de la fiesta religiosa.
En las inmediaciones de la iglesia se instalaron puestos de venta de estampitas, velas, pulseras y otros elementos religiosos. Los fieles, de distintas edades y procedencias, portaban velas encendidas y algunos llevaban ofrendas o estatuillas del santo de diferentes tamaños.
La celebración continuó durante toda la madrugada y se extenderá a lo largo del día viernes, con múltiples misas y actividades programadas. La imagen de la Mama Antula, quien trajo la devoción a San Cayetano a la Argentina en el siglo XVIII, también estuvo presente en el santuario.
