En el Congreso Aapresid, los diputados Martín Ardohain (PRO) y Nicolás Mayoraz (LLA) coincidieron en la necesidad de avanzar con proyectos para el sector agropecuario, pero difirieron en el calendario para la eliminación de los derechos de exportación. También se abordaron buenas prácticas agrícolas, nutrientes, vandalismo rural y seguros.
ROSARIO.- Durante el Congreso Aapresid, el diputado nacional Martín Ardohain (PRO) afirmó que el actual es el momento para avanzar con las leyes que el sector agropecuario reclama. «Es la oportunidad. Si no lo hacemos ahora, ¿cuándo lo vamos a hacer?», declaró. En tanto, el diputado Nicolás Mayoraz (La Libertad Avanza) también se refirió a la necesidad de aprovechar el escenario actual, pero al ser consultado sobre la eliminación de las retenciones por ley, respondió: «Vamos paso a paso».
El intercambio se produjo en un panel que compartieron con Rodolfo Rossi, presidente de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja), y Tomás Osterheld, vicepresidente de Aapresid. La moderación estuvo a cargo de Ángeles Naveyra, presidenta de la Fundación Barbechando. La agenda incluyó retenciones, buenas prácticas agrícolas, nutrientes, seguros agropecuarios, vandalismo rural, semillas, biocombustibles y herramientas para la ganadería.
Ardohain vinculó la urgencia con el calendario electoral: «El próximo año habrá elecciones y este año debería aprovecharse para avanzar con los proyectos que ya vienen trabajando». Mayoraz coincidió: «Tenemos que aprovechar este año para sacar las leyes».
En relación con los derechos de exportación, Rossi los definió como «un electrocardiograma desde hace décadas» y sostuvo que la Argentina está «estancada frente a la posibilidad de crecer». Cuestionó la diferencia entre cultivos: «No puede ser que la soja tenga tres veces el derecho de exportación que tiene el cultivo con el que compite en el verano».
Ardohain pidió acelerar las bajas y darles respaldo legislativo: «Tenemos un gobierno nacional que está haciendo lo posible para bajar las retenciones. Nosotros lo queremos mucho más rápido y por ley». Recordó el planteo de Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina, durante la Exposición Rural de Palermo ante el presidente Javier Milei para que la reducción quede establecida por ley.
Mayoraz coincidió en el objetivo de llegar a retenciones cero, pero defendió los tiempos del Gobierno: «Acá no hay magia. Sacar las retenciones requiere generar ingresos por otro lado. Lo está generando Vaca Muerta, el petróleo y el gas, y lo va a generar la minería». Descartó comprometer una eliminación inmediata: «No le mentimos diciendo ‘el año que viene es cero’, porque es imposible». Reconoció que comparte el pedido para que la eliminación quede protegida por ley: «A mí también me gustaría que sea por ley, para que después no venga otro gobierno que quiera ponerlo». Luego agregó: «Bien, vamos paso a paso».
En cuanto a la pérdida de nutrientes de los suelos, Osterheld señaló que el problema se conoce desde hace años y reclamó herramientas que permitan aumentar la reposición. «Ese suelo nos dice muchas cosas. Y una de las cosas que nos dice es que está perdiendo nutrientes en la medida que seguimos haciendo las cosas como las venimos haciendo», afirmó. Propuso cambiar el enfoque: «En vez de hablar de fertilizantes, está bueno hablar de nutrientes». Reconoció que los márgenes estrechos condicionan la inversión del productor: «Como esos números son tan ajustados, es ahí a donde apretamos las tuercas mal».
Rossi calificó como «dramática» la carencia de nutrientes y sostuvo que hace falta una política que permita reponer lo que extraen los cultivos y aumentar la fertilización. Ardohain incluyó entre las prioridades una ley de nutrientes: «Queremos producir mejor, queremos exportar más, pero el mundo demanda más cantidad, pero también más calidad».
Sobre la ley de buenas prácticas agrícolas (BPA), Mayoraz aseguró que el proyecto ya está en el Congreso y que esperan el aval del Poder Ejecutivo para continuar con su tratamiento. «Tenemos en el Congreso un proyecto de ley de BPA, que tenemos toda la intención de que el Ejecutivo valide para poder avanzarlo, porque nos parece clave», afirmó. Según explicó, la iniciativa fue trabajada en la Comisión de Agricultura con especialistas y existe «casi un consenso unánime» entre los actores de la cadena.
Naveyra vinculó la necesidad de esa legislación con las restricciones para las aplicaciones de fitosanitarios. Señaló que productores y aplicadores quedan expuestos a decisiones judiciales que establecen distintas distancias y planteó la necesidad de contar con una norma respaldada por criterios técnicos.
En materia de vandalismo rural, Ardohain reclamó una respuesta frente a los ingresos y daños en establecimientos agropecuarios. «No puede ser que entren a nuestras propiedades, rompen, hacen lo que quieren, entran por una puerta y salen por la otra», afirmó. Dijo que viene trabajando con Mayoraz sobre la iniciativa y anticipó: «Creo que el proyecto de vandalismo lo vamos a poder tratar».
Con los seguros agropecuarios, Rossi reconoció que el asunto continúa «empantanado» y señaló que una de las dificultades es que los esquemas utilizados en otros países requieren algún grado de participación estatal. «Cuando no hay plata, no hay plata», resumió. Ardohain y Mayoraz incluyeron una ley de seguros entre las iniciativas pendientes. Hacia el cierre también se mencionaron semillas, promoción para la ganadería y biocombustibles.
Rossi contó que, al ordenar las prioridades de las cadenas, encontraron que varios reclamos eran compartidos: «Nos dimos cuenta de que tendríamos diez prioridades, pero que las primeras cinco eran comunes a todos». Algunas se transformaron en leyes, otras permitieron modificar normas existentes y varias continúan pendientes.
