El gobierno de Brasil decidió mantener vacante la embajada en Buenos Aires y dejar la representación a cargo de un encargado de negocios. Analistas consultados señalan que la relación bilateral atraviesa un momento sin antecedentes recientes.
La relación entre Argentina y Brasil atraviesa uno de sus momentos más delicados desde la creación del Mercosur. La decisión del gobierno brasileño de mantener vacante el regreso de su embajador en Buenos Aires y dejar la representación diplomática en manos de un encargado de negocios refleja un deterioro que, según los analistas, no tiene antecedentes recientes.
Jorge Elías afirmó que el conflicto excede los desencuentros habituales entre gobiernos y se inscribe en una creciente politización de la política exterior. «La decisión del gobierno de Brasil de prácticamente reducir a la posición de encargado de negocios a quien representa a su embajada en la Argentina, y no permitir, o digamos, anular el regreso de Julio Vitelli, que es el embajador, marca un compás diplomático al que no estamos acostumbrados», planteó.
Asimismo, recordó que, históricamente, la relación bilateral había atravesado diferencias políticas sin llegar al escenario actual: «No sabemos de una mala relación con Brasil. Puede haber roces, puede haber rispideces, lo que fuere, pero no una relación tan mala como la que tenemos ahora».
Para Elías, el origen del conflicto está vinculado con la creciente intervención de líderes políticos en procesos electorales de otros países. «Esto tiene que ver con la política y con la intromisión en los asuntos internos de otros países, que es lo que está ocurriendo y lo que ya ha ocurrido», resaltó.
Desde Brasil, Pablo De La Fuente confirmó que el escenario continúa agravándose y que el regreso del embajador brasileño parece descartado en el corto plazo. «Está bastante convulsionado», resumió el periodista al describir el clima político en Brasil.
Sobre la representación diplomática brasileña en Buenos Aires, explicó: «Difícilmente veamos un retorno de Vitelli antes de las elecciones, y esperemos y veremos qué es lo que acontece en el transcurso de la campaña hasta el 4 de octubre».
Para De La Fuente, el principal obstáculo es la falta de señales de distensión entre ambos gobiernos. «Tenemos dos meses intensos, porque si la condición del regreso del embajador brasileño a Buenos Aires es el retiro de los insultos, es difícil de saber si eso va a acontecer. Milei no va a ir para atrás y veremos qué pasa en estos dos meses», expresó.
