El traumatólogo y cirujano especializado en patologías de la columna, Nicolás Scheverin, conversó con Perfil sobre los avances en cirugía mínimamente invasiva, el rol de la inteligencia artificial y la importancia de la relación médico-paciente.
El doctor Nicolás Scheverin, traumatólogo y cirujano especializado en patologías de la columna, explicó en una entrevista con Perfil los criterios que guían su práctica profesional. Según indicó, su elección de la especialidad se originó durante la universidad, al observar el impacto de las afecciones osteoarticulares en la movilidad y calidad de vida de los pacientes.
Scheverin detalló que su interés por la columna surgió al constatar cómo estas patologías pueden limitar el trabajo, el sueño y el estado emocional de las personas. Afirmó que la cirugía de columna combina precisión técnica, responsabilidad y compromiso emocional.
En cuanto a su rutina diaria, describió una agenda que combina actividad quirúrgica temprana, consultorio, formación académica y participación en la Sociedad Argentina de Patología de la Columna Vertebral (SAPCV), de la cual forma parte. Señaló que la actualización constante y la investigación son un deber ético.
Como filosofía de trabajo, Scheverin citó el principio hipocrático “primum non nocere” y lo resumió en la frase: “Tratar a cada paciente como me gustaría que traten a alguien que amo”. Indicó que esta premisa guía sus decisiones desde la primera consulta hasta el seguimiento postoperatorio.
Respecto a la preparación para cirugías de alta complejidad, explicó que revisa minuciosamente cada caso, incluyendo estudios e imágenes, y planifica posibles escenarios intraoperatorios. Señaló que la seguridad se basa en la comunicación y cohesión del equipo.
Entre los desafíos de su carrera, mencionó el manejo del peso emocional y la responsabilidad de tratar patologías sensibles. Aprendió, según dijo, que escuchar al paciente es una herramienta tan poderosa como la destreza quirúrgica.
Sobre la cirugía mínimamente invasiva, afirmó que preserva tejido sano, reduce el dolor postoperatorio y facilita la rehabilitación. Añadió que estas técnicas también impactan emocionalmente, al disminuir el miedo a la cirugía y acelerar el retorno a la rutina.
En relación al futuro, Scheverin proyectó que la cirugía de columna será más precisa y personalizada, con uso de navegación digital, robótica e inteligencia artificial. Consideró que la tecnología complementará la pericia del cirujano, sin reemplazar el juicio clínico ni la empatía.
Como recomendación postural principal, sostuvo que “la espalda se cuida en movimiento”. Aconsejó mantener una higiene postural consciente, evitar posiciones mantenidas y fortalecer la musculatura central.
Para desconectar, Scheverin mencionó compartir tiempo con su familia, cocinar y realizar actividades manuales o recreativas. Afirmó que estos espacios son necesarios para mantener el equilibrio entre la vida profesional y personal.
En cuanto a los miedos de los pacientes, señaló que el principal es perder movilidad o no volver a vivir sin dolor. Dijo que acompaña ese temor mediante la escucha sin apuro, la explicación clara de cada diagnóstico y el seguimiento cercano.
El especialista valoró la confianza mutua como base de la relación médico-paciente, sostenida en honestidad, empatía y compromiso. Finalmente, expresó que su motivación se mantiene al ser testigo de la recuperación de los pacientes y de su retorno a las actividades cotidianas.
