Un agente del Servicio Secreto de Estados Unidos fue arrestado en Miami junto con otros dos hombres acusados de participar en un violento rito de iniciación dentro de una fraternidad. La investigación sostiene que las presuntas agresiones se extendieron durante cuatro días y dejaron a dos víctimas con lesiones de extrema gravedad.
Un agente del Servicio Secreto de Estados Unidos fue arrestado en Miami junto con otros dos hombres acusados de participar en un rito de iniciación dentro de una fraternidad. La investigación sostiene que las presuntas agresiones se extendieron durante cuatro días y dejaron a dos víctimas con lesiones que requirieron hospitalización.
Florida: quiénes fueron detenidos por el presunto rito de iniciación
De acuerdo con la Fiscalía Estatal de Miami-Dade, los detenidos fueron Marquez Christopher Pinder, de 29 años, parte del Servicio Secreto; Jared Lamar James, de 26; y Elijah Delano Dyous, también de 29. Los investigadores sostienen que los tres participaron en una serie de episodios de violencia física durante un proceso de iniciación en una fraternidad.
Según la información oficial, los hechos comenzaron el 1° de abril en un departamento ubicado en Sweetwater, en el condado de Miami-Dade, y continuaron los días 2 y 3 del mismo mes en el mismo lugar. La presunta agresión siguió el 4 de abril en una vivienda situada en un área no incorporada del condado, bajo jurisdicción de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade.
Los tres acusados enfrentan cargos graves, entre ellos: dos cargos de intento de homicidio involuntario con arma mortal, agresión agravada con arma mortal y lesiones corporales graves, y novatadas con un arma mortal.
Miami: la investigación apunta a golpizas reiteradas que dejaron heridos de gravedad
El Miami Herald informó que la investigación comenzó después de que la policía de Sweetwater respondiera el 22 de abril a un reporte vinculado con un aspirante a la fraternidad que había sido hospitalizado tras el presunto rito de iniciación.
El mismo medio precisó que Marquez Christopher Pinder trabajaba como agente del Servicio Secreto de Estados Unidos en la oficina de campo de Miami y era graduado de la Florida International University. La orden de arresto identifica a Pinder como encargado de los aspirantes de un capítulo de Kappa Alpha Psi, una fraternidad históricamente afroestadounidense. La organización nacional prohíbe las novatadas y no respondió inicialmente a las solicitudes de comentarios sobre el caso.
Antes de su arresto, Pinder rechazó hacer comentarios sobre las acusaciones. Su abogado, Justin Beckham, sostuvo ante el Miami Herald que los cargos presentados contra su cliente estaban “gravemente sobredimensionados”. El hombre fue colocado en licencia administrativa. El Servicio Secreto señaló que coopera con la investigación y que adoptará las medidas correspondientes una vez concluido el proceso judicial. Pinder recuperó la libertad tras pagar una fianza de US$75.000 y tiene prevista una audiencia para el 24 de septiembre.
Las víctimas sufrieron lesiones que requirieron hospitalización
La Fiscalía Estatal de Miami-Dade sostuvo que los presuntos ataques consistieron en golpizas prolongadas y repetidas con bastones y paletas. La fiscal estatal Katherine Fernandez Rundle declaró en un comunicado: “En Florida, el rito de iniciación es abuso y es un delito. Sus víctimas con demasiada frecuencia terminan en sus tumbas o en camas de hospital”.
De acuerdo con ABC News, los documentos judiciales describen un cuadro médico grave para los dos jóvenes afectados. Uno de ellos necesitó injertos de piel y tratamiento por lesiones renales ocasionadas por los golpes. La misma fuente informó que los investigadores concluyeron que, sin atención médica de urgencia, esas lesiones habrían derivado en una insuficiencia renal potencialmente mortal. El segundo afectado recibió atención hospitalaria de emergencia y fue intubado para evitar un mayor deterioro físico.
La orden de arresto sostiene que las agresiones se prolongaron durante cuatro noches. El último día, los ataques finalizaron cuando uno de los jóvenes presentaba sangre visible a través del pantalón, tras lo cual, según la investigación, los responsables les ordenaron quitarse la ropa y colocarla en bolsas de basura antes de regresar a sus casas.
