Un menor de 12 años sobrevivió a un accidente de extrema gravedad luego de que una varilla de construcción de 65 centímetros atravesara su cuello y llegara hasta la base posterior del cráneo. El objeto fue retirado por un equipo médico especializado del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña.
Un menor de 12 años sobrevivió a un accidente de extrema gravedad luego de que una varilla de construcción de 65 centímetros atravesara su cuello y llegara hasta la base posterior del cráneo. El objeto, de aproximadamente un kilo de peso y media pulgada de espesor, quedó incrustado en su cuerpo hasta que fue retirado por un equipo médico especializado del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña.
Según informó Andina Noticias, el menor llegó al área de emergencias del centro pediátrico tras sufrir el accidente en la zona de Jicamarca, en San Juan de Lurigancho (SJL). La varilla ingresó por debajo de la mandíbula, atravesó la zona lateral de la cara y pasó por detrás de la oreja hasta alcanzar la región cercana al cráneo.
Ante la complejidad del caso, el INSN Breña activó un protocolo de emergencia que permitió reunir a especialistas de distintas áreas para realizar una intervención inmediata y retirar el objeto sin provocar lesiones irreversibles.
Cirugía de alta complejidad retiró la varilla
El procedimiento estuvo a cargo de especialistas de los servicios de Cabeza, Cuello y Maxilofacial, además del equipo de Neurocirugía, quienes trabajaron de manera coordinada debido a la ubicación de la lesión y el riesgo de afectar estructuras vitales.
El cirujano Óscar Alfredo Broggi Ángulo explicó que la varilla ocasionó daños en tejidos del cuello y generó un sangrado importante. “El fierro perforó el músculo esternocleidomastoideo a nivel del tercio medio, lo que provocó un sangrado profuso de la yugular externa y vasos del cuello”, señaló para Andina Noticias.
Sin embargo, durante la evaluación quirúrgica se confirmó que estructuras fundamentales para la vida del menor no habían sido comprometidas. “Afortunadamente, tras una exploración minuciosa, se constató que vasos sanguíneos vitales como la vena yugular interna y la arteria carótida interna se encontraban indemnes”, explicó el especialista, situación que evitó un desenlace fatal.
Médicos protegieron zona cerebral
Durante la intervención, los cirujanos también encontraron fragmentos óseos y acumulación de sangre en el área afectada. Al retirar estos elementos, identificaron una zona que evidenciaba exposición de tejido cerebral, por lo que fue necesaria la participación inmediata del equipo de Neurocirugía.
El neurocirujano de guardia confirmó la exposición de la masa encefálica y de la duramadre, membrana que protege el cerebro. Ante ello, los especialistas realizaron un procedimiento de precisión para limpiar y proteger la zona comprometida.
El doctor Broggi detalló que se utilizaron herramientas especializadas para corregir los bordes del hueso afectado y posteriormente sellar la zona con materiales médicos destinados a evitar complicaciones posteriores.
Menor salió de UCI y está estable
La intervención quirúrgica contó con el respaldo del equipo de Anestesiología y del personal de enfermería del Centro Quirúrgico, quienes se encargaron de mantener estable al menor durante el procedimiento. Además, se brindó soporte hematológico mediante plasma y paquete globular para compensar la pérdida de sangre ocasionada por la lesión.
Tras la operación, el niño permaneció durante dos días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde mostró una evolución favorable. Debido a su recuperación, fue trasladado al servicio de Cabeza, Cuello y Maxilofacial, donde continúa bajo monitoreo permanente por parte del equipo médico.
El cirujano Óscar Broggi calificó el caso como excepcional y señaló que el menor evitó dos escenarios de alto riesgo. “El niño se salvó de dos situaciones fatales: de una hemorragia masiva por la carótida y de un daño severo irreversible si el fierro perforaba la masa encefálica”, declaró. El especialista resaltó que la atención inmediata y el trabajo coordinado del personal del INSN Breña fueron determinantes para lograr una evolución positiva en un caso de trauma pediátrico de alta complejidad.
