El líder de Vox, Santiago Abascal, cuestionó la Ley de Nietos, que otorga nacionalidad española a descendientes de exiliados, y afirmó que el Gobierno busca modificar el censo electoral.
Santiago Abascal, líder de Vox, criticó este martes la Ley de Nietos durante una entrevista en el programa La Mirada Crítica de Telecinco. Abascal sostuvo que el propósito de la ley es “alterar el censo electoral” apoyándose en eventos de la Guerra Civil española, que calificó como “una guerra de hace un siglo”. Afirmó que el Gobierno convierte este tema en el debate político y público del día a día.
“A aquellos que no han vivido en España ni van a vivir no se les puede regalar la nacionalidad”, declaró Abascal. Agregó que “en España se regala la nacionalidad ya a cualquiera y con cualquier tipo de objetivo”.
La Ley de Nietos contempla tres supuestos para la obtención de la nacionalidad española: personas nacidas fuera de España que sean hijos o nietos de españoles de origen, incluyendo casos donde los padres o abuelos perdieron la nacionalidad por exilio debido a razones políticas, ideológicas, de creencias o por orientación e identidad sexual; hijos e hijas nacidos en el extranjero de mujeres españolas que perdieron su nacionalidad al casarse con ciudadanos extranjeros antes de la Constitución de 1978; e hijos e hijas mayores de edad de quienes obtuvieron el reconocimiento de la nacionalidad española de origen mediante el derecho de opción establecido en la Ley de Memoria Democrática o la Ley de Memoria Histórica.
Abascal calificó de “barbaridad” la cifra de 2,4 millones de solicitudes y 600.000 aprobaciones. Señaló que en países como Cuba “se subcontratan empresas del Gobierno cubano” para gestionar la avalancha de solicitudes, que “sobrepasa a la red consular”.
El líder de Vox insistió en que se trata de una estrategia de ingeniería electoral. Afirmó que los más de 300.000 nuevos votantes nacionalizados “no son pocos” y que, si se siguen nacionalizando, serán muchísimos. Agregó que para influir en la votación no es necesaria una avalancha, sino “unos pocos votos dirigidos a provincias concretas”. Según Abascal, el peso del voto exterior ha sido escaso en elecciones autonómicas previas porque “los electores en el extranjero son pocos”, y por eso el Gobierno quiere “que sean más”.
Por su parte, Pepa Rodríguez de Millán, portavoz de Vox, pidió al PP que fije posición al respecto. Señaló que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, empezó argumentando fraude electoral, pero luego dio marcha atrás para alegar que “el Estado no está preparado”. Rodríguez de Millán afirmó que “la estrategia está muy clara: oposición total y frontal al Gobierno y las modificaciones legales que podamos impulsar para asegurar la transparencia en un futuro proceso electoral”.
Vox ha recurrido la Ley de Memoria Democrática ante el Tribunal Constitucional, ha solicitado la nulidad de la instrucción que facilitó el acceso a la nacionalidad y ha pedido a la Comisión Europea que “actúe” ante la concesión masiva de ciudadanía.
