Hamid M., único investigado por la muerte de Antonio Campos, funcionario municipal de 54 años cuyo cadáver fue hallado en el maletero de su coche en septiembre de 2025, confesó ante el tribunal que lo mató tras una discusión y que lo ató para llevarlo a un hospital.
Almería, 2 jul (EFE).- Hamid M., el único investigado por la muerte de Antonio Campos, un funcionario de 54 años del Ayuntamiento de El Ejido (Almería) cuyo cadáver fue hallado en el maletero de su coche en septiembre de 2025, ha roto su silencio en sede judicial para confesar que lo mató tras una discusión y que lo ató para llevarlo a un hospital.
El acusado compareció ante la Sección Civil y de Instrucción número 3 del Tribunal de Instancia de El Ejido, donde se le informó formalmente de los delitos por los que será juzgado ante un tribunal de jurado en la Audiencia Provincial de Almería.
Según han indicado a EFE fuentes judiciales, el investigado decidió declarar a preguntas de su abogada, afirmando que la víctima y él habían contactado previamente a través de una conocida red social y habían acordado ir con el vehículo a la playa de Punta Entinas-Sabinal.
De acuerdo con su versión de los hechos, una vez en el paraje aislado se produjo una discusión motivada por el tipo de prácticas sexuales que iban a mantener durante su encuentro.
El investigado sostuvo ante el tribunal que se puso muy nervioso ante la situación, agarró a la víctima por el cuello e, instintivamente, le propinó tres golpes en la cabeza con una piedra.
Asimismo, Hamid M. justificó el hallazgo del cuerpo maniatado alegando que le colocó unos plásticos de invernadero a la víctima con la intención inicial de trasladarlo a un centro hospitalario para que recibiera atención.
Sin embargo, aseguró que en ese momento se «quedó en blanco» y se limitó a dar vueltas con el coche hasta abandonarlo.
Esta declaración contrasta con los indicios forenses recabados durante la instrucción del caso y con los escritos de calificación provisional presentados por la Fiscalía y la acusación particular.
La acusación particular, que ejerce la familia del fallecido a través del abogado Antonio Relaño, tiene previsto solicitar una pena total de 28 años de prisión. En concreto, el letrado reclamará 24 años por un delito de asesinato agravado, al apreciar las circunstancias de alevosía y ensañamiento, así como otros cuatro años adicionales por el delito de robo del vehículo.
Por su parte, el Ministerio Público solicita penas que suman 22 años de cárcel: 18 años por asesinato con alevosía y cuatro por robo de uso de vehículo a motor con empleo de violencia e instrumento peligroso. Reclama además 350.000 euros de indemnización por daños morales para la madre y los dos hermanos del finado.
El relato de la Fiscalía sostiene que, sobre las 02:00 de la madrugada, el acusado perpetró un ataque «de forma totalmente sorpresiva para asegurarse que no opondría resistencia». Empleó para ello un gran bloque de hormigón con el que golpeó repetidamente la cabeza de Campos, causándole fracturas craneales incompatibles con la vida y multitud de contusiones por todo el cuerpo.
Tras consumar el crimen, el fiscal indica que ató a la víctima de pies y manos por la espalda, la introdujo en el maletero y condujo durante horas. El vehículo fue estacionado definitivamente en el barrio de San Agustín a las 15:00 horas, donde la Policía localizó el cadáver pasada la medianoche.
El presunto homicida permanece en prisión provisional desde el 3 de octubre de 2025.
