El complejo agroexportador liquidó US$ 3.007 millones durante junio, según datos de CIARA-CEC. La cifra representa una suba mensual del 12%, pero una caída interanual del 18%.
El complejo agroexportador liquidó US$ 3.007 millones durante junio, de acuerdo con el último informe difundido por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC). El dato mostró una mejora respecto de mayo, con una suba mensual del 12%.
De todos modos, la liquidación de junio fue 18% menor que la registrada en el mismo mes del año pasado, según el comunicado de CIARA-CEC.
En lo que va del año, las empresas del complejo oleaginoso-cerealero acumularon ingresos por US$ 13.378 millones entre enero y junio de 2026. Ese monto, comparado con igual período de 2025, representó una caída del 13%, de acuerdo con la información oficial de las entidades.
CIARA y CEC remarcaron que las entidades representan el 48% de las exportaciones argentinas. El resultado de junio muestra una mejora frente al mes anterior, pero el acumulado anual corre por detrás del año pasado.
Desde la consultora QUALY señalaron que la dinámica cambiaria de junio con un salto del tipo de cambio estuvo condicionada por un menor ritmo de liquidación del complejo agroexportador. Según su análisis, las compras del Banco Central pasaron de promediar US$ 139 millones diarios en mayo a US$ 65 millones en junio, con un registro más bajo en la última semana del mes, cercano a US$ 50 millones diarios.
Para la consultora, a pesar de una cosecha de mayor volumen, la combinación de volatilidad local, caída en el precio de los commodities y devaluación del real ralentizó la oferta de dólares en el mercado oficial. En ese escenario, el Banco Central mantuvo sin cambios el esquema cambiario, pero buscó absorber parte de la presión de la demanda con mayor presencia en el mercado de futuros y mediante operaciones con bonos dollar-linked.
La consultora remarcó que la autoridad monetaria operó desde una posición de mayor holgura. Si bien en junio se observó un salto en el volumen de contratos negociados en futuros, parte de ese movimiento respondió a factores técnicos vinculados al vencimiento del bono TZV26. «Además, el BCRA contaba con un margen de intervención superior a US$ 8.800 millones, luego de haber reducido su posición vendida en los meses previos», agregaron en el informe.
