Horacio Elizondo y Néstor Pitana son los dos únicos colegiados de la Asociación del Fútbol Argentino que han arbitrado la final de una Copa del Mundo de la FIFA.
El arbitraje argentino ha logrado prestigio internacional a lo largo de las décadas. Dos árbitros representan la cumbre de este recorrido histórico al haber sido seleccionados para dirigir el partido definitivo de la competición.
Horacio Elizondo marcó un hito en la Copa Mundial de Alemania 2006 al convertirse en el primer árbitro argentino en dirigir una final del mundo. El juez nacido en la provincia de Buenos Aires también inauguró dicha competencia. La final entre Italia y Francia en el Estadio Olímpico de Berlín demandó atención extrema. Elizondo detalló en su libro «Partido ganado» los desafíos de mantener la concentración y el trabajo en equipo. El momento más destacado de su carrera ocurrió cuando expulsó al capitán francés Zinedine Zidane tras un cabezazo al defensor Marco Materazzi.
Doce años después, Néstor Pitana fue elegido para conducir la final de la Copa Mundial de Rusia 2018, emulando la hazaña de Elizondo al recibir la designación tanto para el partido inaugural como para el duelo definitivo en Moscú. El árbitro oriundo de la provincia de Misiones exhibió autoridad física y un estilo de conducción cercano al futbolista. La final entre Francia y Croacia en el estadio Luzhnikí demandó la máxima pericia de la terna, que completaron los asistentes Hernán Maidana y Juan Pablo Belatti. Pitana utilizó el sistema VAR en una jugada crucial del primer tiempo, lo que marcó la primera vez que se sancionó un penalti mediante esa tecnología en una final del mundo.
Las estadísticas oficiales de la FIFA reflejan que ambos profesionales se retiraron habiendo dejado una huella imborrable. Los nombres de Horacio Elizondo y Néstor Pitana son los únicos representantes del arbitraje argentino que lograron conducir la final de un Mundial.
