La atención puesta en los partidos puede llevar a comer en exceso y de forma automática, mientras que el estrés y la ansiedad pueden causar acidez y pesadez.
Buenos Aires, 26 junio (NA) — Los grandes eventos deportivos como el Mundial de Fútbol que se lleva a cabo actualmente en Estados Unidos, México y Canadá, suelen asociarse con comidas abundantes y poco saludables, pero también representan una excelente oportunidad para promover hábitos positivos.
Así lo proponen desde la Dirección Alimentación del Hospital de Clínicas de la UBA en un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas en el cual Solana Argüeso, Licenciada en Nutrición (M.N. 10.735) e integrante del sector, sostuvo: “La meta no es buscar la perfección, sino encontrar un equilibrio que pueda sostenerse en el tiempo”.
“Una picada saludable puede ser igual de rica y variada que una tradicional. La clave es priorizar alimentos frescos y con buen aporte nutricional”, indicó la especialista y añadió que, “el estrés y la ansiedad pueden alterar el funcionamiento gastrointestinal, favoreciendo síntomas como acidez, distensión abdominal, molestias digestivas o sensación de pesadez”.
Argüeso manifestó que “además, muchas personas comen de manera automática o más rápido cuando están concentradas en el partido, lo que puede llevar a consumir más cantidad de la necesaria”.
Por ese motivo, lo ideal es llegar al partido sin hambre excesiva, realizando una comida equilibrada previamente debido a que, según la experta, “esto ayuda a evitar el picoteo impulsivo y el consumo excesivo de snacks”.
Además, advierte que productos como papas fritas, nachos, palitos y chizitos suelen ser ultraprocesados y se caracterizan por contener grandes cantidades de sodio, grasas de baja calidad y aditivos, además de aportar pocas vitaminas, minerales o fibra.
Qué sumar a la mesa para un Mundial más saludable
Hay diversas comidas y alimentos que podemos tener en cuenta a la hora de ponernos a ver los partidos y, entre las opciones más saludables, se encuentran:
- Bastones de zanahoria y apio
- Dips de hummus, guacamole casero y/o yogur condimentado
- Tomates cherry
- Quesos magros
- Frutos secos sin sal
- Pochoclo casero con poca sal y manteca
- Mini sándwiches integrales de pollo o atún
- Brochettes de frutas frescas
- Brochettes de queso, tomate cherry y albahaca
- Pinchos de pepino, queso y aceitunas
- Garbanzos tostados al horno
- Ensaladas individuales en vasos pequeños
En cuanto a las bebidas, se recomienda tomar:
- Agua como bebida principal
- Aguas saborizadas naturalmente con rodajas de limón, naranja, pepino o menta
- Limonadas, soda o bebidas sin agregado de azúcares
Qué tener en cuenta según la edad y el estado de salud
Los especialistas recomiendan especialmente a las personas con hipertensión, diabetes o enfermedades cardiovasculares planificar con anticipación qué van a comer, priorizar preparaciones caseras y limitar alimentos con exceso de sodio, grasas saturadas y azúcares simples.
En el caso de quienes tienen diabetes, también es importante respetar los horarios habituales de las comidas y evitar largos períodos de ayuno seguidos de ingestas abundantes. En todos los casos, es fundamental seguir las indicaciones del equipo de salud y no suspender medicación ni controles habituales.
Para los niños, estos encuentros pueden ser una oportunidad para ofrecer opciones más saludables, como frutas, verduras, sándwiches pequeños, quesos, yogures o pochoclo casero, poniendo el foco en el momento compartido y no solo en la comida.
Los adultos mayores, por su parte, deben prestar especial atención a la hidratación, moderar el consumo de sal, alcohol y comidas muy grasas, y elegir alimentos de fácil masticación y digestión, además de mantener una adecuada organización de los horarios de alimentación y medicación.
