La producción lechera registra un aumento sostenido, aunque el sector enfrenta una reducción en la cantidad de tambos y cambios en la estructura industrial, según la Asociación de Pymes Lácteas (Apymel).
En diálogo con Canal E, Pablo Villano, presidente de la Asociación de Pymes Lácteas (Apymel), afirmó que la producción lechera atraviesa un buen momento, aunque señaló que el crecimiento convive con un proceso de concentración de tambos y modificaciones en la estructura industrial.
“Se han producido transformaciones en el sector industrial, pases de manos, se han cerrado también con proceso de quiebra a Sancor y, bueno, el tema de Reverón ya todavía no se resuelve”, explicó Villano. No obstante, destacó que “han venido gente a invertir, que eso es bueno también”, en referencia al ingreso de nuevos capitales.
Villano indicó que el número de tambos continúa disminuyendo, aunque la producción total aumenta gracias al crecimiento de los establecimientos de mayor escala. “Los tambos de más de 10.000 litros hoy son el 5% del total y elaboran el 30% de la leche”, precisó. Agregó que los establecimientos que producen entre 6.000 y más de 10.000 litros representan el 10% del total, pero generan casi la mitad de la producción nacional. En contraste, señaló la relevancia de los pequeños establecimientos: “Hay una cantidad importante de tambos, hasta 3.000 litros, que son el 70% y producen el 30% de la producción, pero además hacen un gran trabajo a nivel regional”.
Según Villano, la producción de leche podría cerrar el año cerca de los 12.000 millones de litros, impulsada por un contexto favorable para el productor. “Tuvimos el año pasado un buen precio de la leche, y eso hace que el tambero, en lugar de vender su vaquillona, la incorpore al tambo”, afirmó.
Respecto a la estructura productiva, Villano sostuvo que quienes más dificultades enfrentan son los tambos medianos. “Los grandes obviamente tienen mucha mejor rentabilidad, son más eficientes y es donde están haciendo la mayor inversión”, explicó. En cambio, señaló que “los del medio son los que están sufriendo más”, debido a menores niveles de eficiencia y mayores costos operativos.
En cuanto a la industria, destacó el desempeño de las pequeñas y medianas empresas lácteas. “Las pymes están gozando de buena salud”, aseguró, aunque reconoció que todavía existe margen para incrementar las inversiones y mejorar la competitividad. Finalmente, puso en valor el aporte de las microindustrias vinculadas a tambos familiares. “Hacen unos muy buenos quesos típicos en todas las regiones y son muy importantes; hay que alentarlos porque hacen a la economía de los pequeños pueblos”, concluyó.
