La escritora canadiense Margaret Atwood pronunció un discurso en la Universidad de Granada en el que abordó la situación de las humanidades, la inteligencia artificial y la censura, entre otros temas.
La escritora canadiense Margaret Atwood pronunció un discurso en la Universidad de Granada, en el que abordó la situación de las humanidades en el contexto actual. Atwood afirmó que “los profesores de humanidades están sitiados en las universidades norteamericanas” y que las materias que enseñan “están siendo tachadas de estudios no esenciales en una época caracterizada por el rápido cambio tecnológico y la innovación científica”.
Atwood sostuvo que “se supone que son precisamente estos estudios humanísticos los que enseñan a las personas a pensar, a crear y a comprender a los demás”. Citó al poeta W. H. Auden: “¿Cómo voy a saber lo que pienso hasta que no vea lo que digo?”. Agregó que “una sociedad que ya no puede pensar, que ya no puede pensar con claridad y que ya no puede cuestionar sus propias suposiciones se dirige hacia el precipicio”.
La escritora también se refirió al uso de inteligencia artificial en el ámbito académico. Indicó que “los estudiantes están recurriendo a la IA para que les escriba sus ensayos” y que “si no lo has escrito tú mismo, no has aprendido nada, salvo a hacer trampa”. Mencionó un incidente en los premios literarios de la Commonwealth “en torno a un relato que ganó un premio, pero que luego fue acusado de haber sido generado por inteligencia artificial”.
En relación con la libertad de expresión, Atwood señaló que “nunca en la era moderna, en Estados Unidos, se han prohibido tantos libros en las bibliotecas, ni se han retirado tantos de las escuelas”. Comparó esta situación con la Revolución Francesa y las puras de Stalin, y mencionó que “la censura no es algo nuevo: cada sociedad tiene su propia versión de lo indecible, lo tabú, lo traicionero, lo blasfemo”.
Atwood también se refirió a las crisis globales actuales: “tres guerras cruciales: la de Ucrania, la de Gaza y la de Irán”, la reorganización del orden geopolítico y las crisis medioambientales y económicas. Sobre España, dijo que “se encuentra en una situación relativamente favorable” y sugirió que “si los tiempos se tornan más sombríos, España se convierta en un santuario para la preservación de la alfabetización y el saber”.
Finalmente, Atwood agradeció a la Universidad de Granada y aseguró que “este discurso no lo ha escrito una inteligencia artificial, sino yo misma”.
