El Servicio Geológico Colombiano reportó un temblor de magnitud 4.6 en la región fronteriza entre Perú y Bolivia, con epicentro a 890 km de Río Branco, Brasil.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó un temblor de magnitud 4.6 el domingo 21 de junio, que se produjo en la región fronteriza de Perú y Bolivia. Según el informe, el epicentro se ubicó a 890 km de Río Branco (Brasil), a 1157 km de Envira (Brasil) y a 1193 km de Guajará (Brasil), en el departamento de Peru-Bolivia Border Region.
De acuerdo con el reporte del SGC, el movimiento telúrico comenzó a las 08:50 horas (hora local) y tuvo una profundidad de 123 kilómetros.
Es importante mencionar que esta información publicada por el SGC es preliminar y puede estar sujeta a cambios o actualizaciones tanto en la magnitud del sismo como en la ubicación exacta de origen.
En Colombia, la intensidad de los sismos se mide con la Escala Macrosísmica Europea (EMS-98), que parte de la intensidad 2, descrita como «apenas sentido» por muy pocas personas en reposo; el nivel 3 es catalogado como «sentido levemente», en donde puede haber balanceo de algunos objetos.
Un temblor es considerado de intensidad 4 cuando es «sentido ampliamente» por muchas personas en el interior de edificaciones y por pocas en el exterior. Las ventanas, puertas y platos vibran. En el nivel 5, «sentido fuertemente», los objetos pequeños se desplazan, hay un vaivén de puertas o ventanas y se pueden registrar leves grietas en edificios o casas.
La intensidad de tipo 6 implica un «daño leve», en este rango algunas personas pueden llegar a perder el equilibrio; algunos objetos llegan a caerse y muchas edificaciones presentan daños leves. El nivel 7 se presenta cuando hay un «daño moderado», es decir, los muebles pesados llegan a desplazarse y muchos edificios tienen grietas y puede haber caída de revestimiento de los muros.
Finalmente, en las intensidades por arriba de 7 acontece un «daño severo»: en este tipo de terremotos muchas personas tienen dificultad para mantenerse en pie; los objetos pesados se caen; y las estructuras antiguas y débiles pueden llegar a colapsar.
