El papa León XIV inició este sábado su visita histórica a España. La jornada incluyó recepciones oficiales, intercambio de regalos y momentos personales de la familia real.
León XIV aterrizó este sábado en Madrid para dar comienzo a una visita histórica. El pontífice, que lleva poco más de un año al cargo, permanecerá en el país hasta el próximo viernes 12. Su primera jornada en la capital dejó decenas de anécdotas detrás de las ceremonias oficiales, los saludos institucionales y los discursos protocolarios.
Desde el momento en que el avión papal aterrizó en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, las cámaras captaron instantes cargados de simbolismo. Uno de los más comentados fue el saludo entre León XIV y los reyes. Cuando el pontífice descendió por la escalerilla, la reina Letizia realizó una doble reverencia como muestra de respeto. Felipe VI inclinó ligeramente la cabeza. A su llegada al Palacio Real, la princesa Leonor y la infanta Sofía, vestidas con vestido negro y cabello suelto, recibieron al pontífice con gesto sereno, reverencia y una media sonrisa.
En el intercambio de obsequios, los reyes entregaron al papa una edición facsimilar de los escritos autógrafos de Isabel la Católica, una obra sobre la representación cartográfica de América en publicaciones españolas entre los siglos XVI y XVIII, una colección de monedas conmemorativas dedicadas a Antoni Gaudí y un conjunto de productos procedentes de Asturias. León XIV obsequió a la familia real con una reproducción artística del Cristo Sol y una medalla conmemorativa del viaje apostólico.
Después de los actos públicos, León XIV mantuvo un encuentro privado con Felipe VI, Letizia, Leonor y Sofía en el Salón Gasparini del Palacio Real. Posteriormente asistieron juntos a una interpretación musical ofrecida por la escolanía en la capilla del palacio. Durante los desplazamientos, la princesa Leonor y la infanta Sofía intercambiaron comentarios, sonrisas y gestos de complicidad. Subieron la Escalera de Embajadores agarradas del brazo.
La heredera al trono lució unos pendientes artesanales elaborados por una firma valenciana afectada por las consecuencias de la DANA. Durante el besamanos, un error protocolario llevó a presentar a Margarita Robles como ministra de Hacienda en lugar de ministra de Defensa. Felipe VI reaccionó con una sonrisa contenida e intentó corregir la situación.
