El presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), Agustín de la Fuente, afirmó que el incremento del 32% en las exportaciones durante el primer cuatrimestre de 2026 responde a una situación excepcional vinculada al calamar y no refleja la situación general del sector.
Las cifras oficiales sobre las exportaciones pesqueras fueron difundidas por la Secretaría de Agricultura. El Gobierno destacó un crecimiento del 32% en valor durante el primer cuatrimestre de 2026. Empresarios del sector señalaron que esos números no representan la situación estructural de la industria, afectada por altos costos, presión tributaria y dificultades para competir en los mercados internacionales.
En declaraciones a Canal E, el presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), Agustín de la Fuente, explicó que el aumento de las exportaciones se debió principalmente a un comportamiento biológico extraordinario del calamar. Afirmó que «esta información tiene una particularidad extraordinaria que significa las descargas extraordinarias de una especie» y que «no quiere decir que tenga que ver con una línea general del sector pesquero».
De la Fuente sostuvo que la situación económica sigue siendo compleja para numerosas empresas pesqueras. Señaló que la actividad depende casi exclusivamente de las exportaciones y debe liquidar divisas en un contexto de atraso cambiario y aumento de costos internos. Afirmó que «el sector pesquero no está pasando un buen momento» y que durante 2025 varias flotas debieron paralizar operaciones mientras se negociaban cambios en convenios laborales y condiciones productivas.
El dirigente indicó que algunas pesquerías costeras enfrentan serias dificultades para cubrir sus costos básicos. Explicó que «están trabajando negativamente porque directamente no están decidiendo salir a pescar». El combustible fue mencionado como uno de los factores más determinantes en esa ecuación.
De la Fuente destacó la negociación realizada con sindicatos y tripulaciones para adaptar los convenios colectivos a la realidad económica del sector. Afirmó que «pudimos adecuar los convenios colectivos y los precios de referencia para liquidar la producción», lo que permitió retomar actividades paralizadas y garantizar la continuidad de la zafra de langostino en aguas nacionales. Aclaró que todavía existen dificultades en otros segmentos de la cadena productiva donde no se alcanzaron consensos similares.
El dirigente señaló que la escalada bélica en Medio Oriente afectó el precio de los combustibles y la logística internacional. Afirmó que «el impacto que ha tenido este insumo ha sido impresionante» y advirtió que los conflictos internacionales suelen generar una retracción del consumo global, afectando especialmente a productos alimenticios.
De la Fuente mencionó que la implementación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea permitirá una reducción gradual de aranceles para distintos productos pesqueros. Celebró que «se haya ratificado y puesto en marcha el acuerdo Mercosur-Unión Europea» y también valoró la recuperación gradual de la demanda china.
El dirigente reiteró el reclamo de eliminación de los derechos de exportación que pesan sobre la pesca. Sostuvo que «seguimos reclamando que nos quiten las retenciones» y advirtió que esta carga resta competitividad frente a productores de otros países.
Finalmente, De la Fuente se refirió a la política cambiaria. Afirmó que «este tipo de cambio lamentablemente no nos está ayudando», aunque aclaró que la industria acompaña el objetivo de estabilización económica impulsado por el Gobierno. Destacó que las empresas pesqueras lograron preservar prácticamente la totalidad de los puestos de trabajo e insistió en la necesidad de avanzar en una agenda conjunta entre sindicatos, provincias, municipios y empresas para recuperar competitividad.
