Deborah Martin, de 40 años, comenzó a fabricar velas de cera de abeja con formas de frutas, verduras y platos típicos argentinos luego de quedar desempleada a fines de 2024. Su proyecto, llamado Fulgor, ya llamó la atención de chefs y figuras del espectáculo.
A fines de 2024, Deborah Martin, de 40 años, se quedó sin empleo. Según declaró, llevaba años de inestabilidad en el ámbito audiovisual y necesitaba generar ingresos de forma rápida para sostenerse a sí misma y a su hijo. En ese contexto, comenzó a fabricar velas artesanales con formas de alimentos.
Martin explicó que su experiencia previa en publicidad, trabajando con utileros que creaban piezas que simulaban ser otra cosa, fue clave para el proyecto. Una amiga gastronómica, Agustina Santiago, le sugirió hacer una vela con forma de cereza para decorar tortas. Ese fue el punto de partida de Fulgor.
La emprendedora afirmó que nunca había fabricado velas antes. Tras probar con cera de soja y encontrar que se derretía rápidamente sobre las tortas, optó por cera de abeja, que solidifica más rápido, no se mezcla con la comida y tiene mayor durabilidad. El proceso de creación de moldes fue el tramo más complejo: para la cereza, modeló a partir de frutas reales, lo que requirió buscar proveedores y esperar la estación adecuada.
La línea de productos incluye velas con forma de cerezas, frutillas, limones, tomates reliquia, espárragos, alcauciles, quesos, pancito mignon, empanadas de carne y pastas italianas (farfalle, rigatoni, fussili y penne). También desarrolló una porción de queso criollo y un mini sifón de soda. Algunas piezas llevan aroma natural, como limón y mandarina, aunque la mayoría conserva el perfume de la cera de abeja.
El emprendimiento comenzó en la cocina de su hogar y luego se trasladó a un taller en un garaje en el barrio de Caballito, en Luis Viale 1208. Actualmente produce alrededor de 20 piezas por día, en un proceso artesanal que incluye filtrado de cera, armado de colores y diseño de packaging.
Las velas de Fulgor fueron adquiridas por chefs como Toti Quesada, Ximena Sáenz, Janu Rodríguez, Chiara Cocina, Sol del Sol y Mena Duarte. También llegaron a manos de Lali Espósito, Flor Torrente y Wanda Nara, quien las utilizó para la torta de su hija. Martin participó en la decoración de la torta de la serie de Moria Casán.
Martin sostuvo que el corazón del proyecto está en el fuego y en la posibilidad de controlarlo para poner una llama sobre un alimento por placer y ritual. A futuro, planea armar una fábrica con áreas dedicadas al desarrollo de materiales y diseño, y le gustaría inventar una máquina que permita imprimir directamente en cera.
