Los decanos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos pidieron este lunes el fin de la toma del campus, iniciada el 12 de mayo, mientras que dirigentes estudiantiles sumaron a sus reclamos la vacancia de la rectora Jeri Ramón. El conflicto afecta a 44.000 estudiantes de pregrado y posgrado.
Los decanos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) solicitaron el levantamiento de la huelga que mantiene tomado el campus desde el 12 de mayo, mientras que dirigentes estudiantiles añadieron como nueva demanda la vacancia de la rectora Jeri Ramón. Así lo manifestaron en declaraciones a la emisora radial Exitosa Noticias.
Nicanor Benítez Saravia, decano de la Facultad de Ingeniería Electrónica, indicó que la paralización afecta a 44.000 estudiantes de pregrado y posgrado. Señaló que se postergaron exámenes parciales y se trasladaron clases a modalidad virtual, aunque advirtió que esa solución no cubre la formación práctica en laboratorios, medicina e ingeniería.
Óscar Tinoco Gómez, decano de la Facultad de Ingeniería Industrial, explicó que tras la renuncia irrevocable del Comité Electoral Universitario, “se ha puesto las cosas nuevamente en cero”. Subrayó que la paralización “se sigue perjudicando y no solamente al pregrado, también al posgrado”.
Según Benítez, el procedimiento legal requiere convocar a una asamblea extraordinaria para aceptar la renuncia del comité y solicitar apoyo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) en el sorteo de nuevos integrantes. Afirmó que el principal reclamo sobre la reelección “no viene a discusión” dentro de la universidad porque no fue tratado ni en el Consejo Universitario ni en la Asamblea Universitaria, y que el tema depende del Congreso.
Benítez aclaró que el proceso electoral ya estaba avanzado cuando comenzó la ocupación del campus el 12 de mayo. Según sus palabras, ya se habían publicado los padrones y ese fin de semana debían inscribirse las listas, por lo que, de no haberse producido la toma, las elecciones se habrían realizado sin candidatura de la rectora, ya que la ley que permitiría una reelección no había sido aprobada ni promulgada. Para Benítez, la ocupación favoreció lo que los manifestantes rechazaban: “Le han hecho un flaco favor”, afirmó.
Los decanos descartaron que las clases virtuales puedan amortiguar el impacto. Benítez recordó que esa semana se iban a rendir exámenes parciales y que en las carreras científicas solo una parte de la enseñanza puede ser trasladada a la virtualidad porque “los laboratorios, por ejemplo, no se pueden hacer de manera virtual”. Tinoco Gómez sumó que en su facultad el posgrado es semipresencial y que hay alumnos de Colombia y Ecuador que compran pasajes con anticipación para asistir a sesiones presenciales. Señaló: “la toma altera esa planificación y deteriora la imagen institucional”. En lo económico, sostuvo que la Dirección General de Admisión informó en un consejo universitario “una pérdida superior a S/ 500.000” hasta el 18 de mayo.
Por el lado estudiantil, una dirigente universitaria de la UNMSM explicó que una asamblea de la FUTE, con estudiantes, docentes y trabajadores, decidió reafirmar la protesta y sumar la vacancia de la rectora. Afirmó que “ya no solamente estamos pidiendo” frenar la ley de reelección, “estamos pidiendo ahora la vacancia de la rectora Jeri Ramón”. Indicó que no existe mesa de diálogo y acusó a las autoridades de emitir comunicados “desentendiéndose” y “desinformando”. Respecto a la renuncia del Comité Electoral Universitario, la dirigente indicó que la consideran “un logro” y que sería una estrategia para ganar tiempo, prolongar el proceso y facilitar una eventual reelección.
Benítez recalcó que los actuales decanos no cumplen aún un año de gestión y que el tema de la reelección no ha sido debatido institucionalmente en la universidad. Sostuvo que “no era una postura institucional” sobre la eventual habilitación de un nuevo mandato para Jeri Ramón. Precisó que, tras la toma, el Consejo Universitario formó una comisión de diálogo integrada por tres decanos y un estudiante. En la reunión con la junta directiva transitoria de la federación se revisaron tres pedidos: la reelección, la presencialidad de las elecciones y las vallas.
Sobre la reelección, señaló que la comisión explicó a los estudiantes que esa decisión dependía del Congreso. Los manifestantes mencionaron una mesa de diálogo paritaria y vinculante con el comité electoral, pero la asesoría legal advirtió que el Consejo Universitario no podía intervenir por la autonomía del comité electoral. En ese contexto, la rectora trasladó el pedido de los estudiantes directamente al comité electoral, que antes de su renuncia también rechazó la vía propuesta. Para Benítez, “el conflicto quedó ‘entrampado’ por el vacío de autoridad”.
Benítez consideró que el trasfondo del conflicto es político y recalcó que hay candidatos en la elección universitaria entre los decanos críticos. Tinoco Gómez afirmó que un grupo de nueve decanos publicó un comunicado como Coordinadora de Decanos respaldando los tres pedidos estudiantiles, y opinó que ese sector actuó como “caja de resonancia” de la Federación de Estudiantes de San Marcos.
