La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció la salida de Víctor Rodríguez Padilla como director de Petróleos Mexicanos y la designación del director financiero Juan Carlos Carpio, en un contexto de elevada deuda y caída de la producción.
El director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, dejará su cargo y será reemplazado por el director financiero Juan Carlos Carpio, un experto cercano a la presidenta Claudia Sheinbaum. El cambio fue anunciado por la mandataria en un video publicado en X el jueves por la noche, y debe ser aprobado por el consejo de administración de la petrolera estatal.
Rodríguez Padilla, un académico, estuvo al frente de Pemex durante 21 meses, período en el que la producción cayó aproximadamente un 6%, hasta 1,65 millones de barriles diarios a finales de marzo. La deuda de la compañía se mantuvo elevada, alcanzando los 79.000 millones de dólares al 31 de marzo, lo que la convierte en la productora petrolera más endeudada del mundo.
Tras el anuncio, los bonos de Pemex cayeron: los títulos con vencimiento en 2035 bajaron casi un centavo, hasta alrededor de 96 centavos por dólar. Sheinbaum explicó que eligió a Carpio por su conocimiento en la reducción de deuda y en el proceso de integración de subsidiarias. La presidenta afirmó que la salida de Rodríguez estaba planeada y no se debió a un mal desempeño.
Analistas señalan que el nombramiento refleja el creciente enfoque de Sheinbaum en la disciplina fiscal y la consolidación de su control. Carpio, quien fue funcionario financiero de Ciudad de México cuando Sheinbaum era alcaldesa, dijo que su gestión se centrará en fortalecer la empresa y la soberanía energética del país. Rodríguez Padilla asumirá la dirección del Instituto de Electricidad y Energías Limpias de México.
Sheinbaum destinó más de 40.000 millones de dólares a Pemex durante la gestión de Rodríguez para ayudar a la empresa a enfrentar pagos de deuda y costos operativos. También impulsó la inversión privada para revitalizar campos petroleros, con el objetivo de que Pemex sea autosuficiente para 2027. Sin embargo, S&P Global Ratings revisó la perspectiva crediticia de México de estable a negativa, citando resultados fiscales débiles y el apoyo continuo a Pemex.
El nuevo director general enfrenta el desafío de reducir la deuda y elevar la producción, además de participar en discusiones sobre un posible plan de fracking y asociaciones con Petrobras. No obstante, algunos analistas dudan de que el cambio genere modificaciones significativas en la administración de Pemex.
