El máximo tribunal estatal declaró inválido el proceso de redistribución electoral por violar plazos constitucionales. Las elecciones de noviembre se regirán por el mapa de 2021.
La Corte Suprema de Virginia anuló el referéndum sobre redistribución electoral y dejó sin efecto los nuevos mapas aprobados. A partir del fallo del máximo tribunal estatal, las elecciones de noviembre se llevarán a cabo con el esquema vigente desde 2021.
La mayoría de los jueces concluyó que la legislatura avanzó con la reforma fuera de los plazos establecidos en el Artículo XII de la Constitución de Virginia. Según el fallo judicial, la aprobación inicial de la enmienda ocurrió cuando ya estaba en marcha el período de votación anticipada para las elecciones legislativas.
Para la Corte, el concepto de “elección general” incluye tanto la jornada electoral como el proceso previo de emisión anticipada de votos. Bajo esa interpretación, el tratamiento legislativo posterior al inicio del sufragio afectó la validez constitucional del procedimiento.
El máximo tribunal estatal indicó que esa irregularidad comprometió la integridad del proceso y dejó sin efecto el referéndum celebrado en abril, pese a que la opción afirmativa había obtenido mayoría. “Esta violación socava irreparablemente la integridad del voto del referéndum resultante y lo declara nulo y sin efecto”, dijo el juez D. Arthur Kelsey en el fallo emitido por la Corte Suprema de Virginia publicado el 8 de mayo.
Además, el magistrado dijo explícitamente cuáles serán los criterios para las próximas elecciones: “Los mapas de distritos del Congreso emitidos por este Tribunal en 2021 siguen siendo los mapas rectores para las próximas elecciones al Congreso”, afirmó.
Tras la decisión judicial, los nuevos distritos impulsados por la mayoría demócrata quedaron anulados. En consecuencia, Virginia utilizará nuevamente el mapa aprobado por la Corte Suprema estatal en 2021. Ese esquema había sido presentado como un modelo sin orientación partidaria y continuará vigente para las elecciones legislativas previstas para el 3 de noviembre.
Las proyecciones previas señalaban que el nuevo mapa podía modificar de forma considerable la representación política del estado en el Congreso estadounidense. De acuerdo con estimaciones difundidas durante el debate legislativo, la redistribución anulada habría permitido al Partido Demócrata pasar de seis a diez bancas sobre un total de 11 escaños.
La gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, cuestionó la resolución y recordó que más de tres millones de personas participaron del referéndum. Aun así, pidió concentrar la atención en las elecciones de noviembre. “Estoy decepcionada por la decisión de la Corte Suprema de Virginia, pero mi enfoque como gobernadora será garantizar que todos los votantes tengan la información necesaria para hacer oír sus voces en las elecciones de medio término”, señaló la mandataria en su cuenta de X.
Desde el Partido Republicano, dirigentes nacionales consideraron el fallo como un respaldo a los límites constitucionales sobre la redistribución de distritos. Donald Trump celebró públicamente la decisión y sostuvo que la Corte había frenado una maniobra partidaria. “Gran victoria para el Partido Republicano y para EE.UU. en Virginia. El tribunal supremo acaba de anular la terrible manipulación electoral de los demócratas”, publicó en Truth Social.
El Departamento de Elecciones de Virginia informó que la propuesta había sido aprobada con 1.604.276 votos a favor y 1.499.393 en contra. La diferencia final fue de poco más de 104.000 sufragios. La participación superó los tres millones de votantes y mostró diferencias marcadas entre regiones urbanas y rurales. En condados como Arlington predominó el respaldo a la reforma, mientras que en otras zonas el rechazo superó ampliamente el 70%.
Sin embargo, tras la sentencia del 8 de mayo, la junta electoral estatal no tomará nuevas medidas vinculadas al referéndum y los resultados quedarán en condición extraoficial.
