La emblemática propiedad de la familia Macri, ubicada en una de las zonas más exclusivas de Buenos Aires, se ofrece nuevamente tras varios ajustes de precio y un mercado de lujo en transformación.
En un mercado inmobiliario que poco a poco va encontrando su reactivación, incluso las propiedades más exclusivas necesitan reconfigurarse. La histórica casa que perteneció al empresario Franco Macri, ubicada en uno de los barrios más exclusivos de la ciudad de Buenos Aires, hoy vuelve a escena.
La propiedad de la familia del expresidente Mauricio Macri en Barrio Parque salió al mercado por primera vez en 2019 por US$8,9 millones, pero ante la falta de consultas en 2022 decidieron rebajar su valor de venta a US$8 millones. Tan solo un año después, la baja fue aún más agresiva y se comercializó por US$5,5 millones. Ahora, la propiedad vuelve a la escena pero con un precio en torno a los US$6 millones.
Según el broker Martín Pinus, fundador y director de Martín Pinus Real Estate, la inmobiliaria con foco en lujo que comercializa la propiedad, “está cerca del punto de equilibrio entre el valor aspiracional, por su peso arquitectónico e histórico, y lo que los compradores están dispuestos a pagar según la lógica del mercado”.
La propiedad se encuentra ubicada en una de las zonas más premium de la ciudad y lindera a las embajadas de Irán, Haití, Arabia Saudita, Indonesia y Polonia, entre otras. También se destacan en su radio de influencia el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), la avenida Figueroa Alcorta y el shopping Paseo Alcorta.
“Es un inmueble interesante para un segmento de compradores de perfil institucional, corporativo o diplomático que podría estar interesado en adquirirla. Incluso para fondeos de inversión o empresarios extranjeros que eligen tener una residencia en la Argentina”, asegura Pinus.
A pocas cuadras, en el mismo corredor premium donde vive Susana Giménez, el magnate estadounidense Peter Thiel, cercano a Javier Milei y Donald Trump, compró recientemente una propiedad por una cifra récord cercana a los US$12 millones. La operación confirma el renovado interés internacional por activos premium en Buenos Aires.
La propiedad conocida como Casa Salvadori fue diseñada por el arquitecto Antonio Ubaldo Vilar en 1940 y es uno de los exponentes más puros del racionalismo en la Argentina. Con 1280 m² cubiertos distribuidos en cuatro plantas, la casa tiene siete dormitorios, 12 baños, ascensor principal, ascensor de servicio y una escalera. Cuenta con 45 metros de frente sobre la calle Eduardo Costa.
La planta baja tiene un hall de ingreso, sala de reuniones, escritorio con baño, salas de oficina y sector de servicio. En el siguiente nivel se encuentra la planta social, con comedor principal, living, sala de lectura, bar, cocina, comedor diario y dormitorio con balcón. En el segundo piso está el sector más íntimo, con living, suite principal con hall, vestidores y baño en suite, dormitorios adicionales, baños completos, cocina con comedor diario y terraza privada. En el último nivel hay un escritorio con baño, un gran salón de estar, gimnasio y una terraza con parrilla.
“La distribución permitiría tener departamentos separados dentro de la misma propiedad”, agrega Pinus.
