El retroceso de la costa en el norte de Necochea, agravado por la extensión de la Escollera Sur del puerto de Quequén, pone en riesgo propiedades y espacios turísticos. Vecinos y especialistas reclaman una obra de refulado para recuperar la arena perdida.
Quequén (Enviado especial).- La erosión costera se intensifica en la Bahía de los Vientos, un área natural ubicada a unos cinco kilómetros al norte de Necochea, que en las últimas décadas se ha consolidado como destino turístico y foco de desarrollo inmobiliario. El avance del mar, sumado a la acción de las olas, el viento y la actividad de los loros barranqueros que anidan en los acantilados, ha provocado la desaparición de aproximadamente 2500 metros de playa desde el extremo norte del parador Las Olas hasta Punta Carballido.
El problema se originó hace casi 20 años, cuando se inauguró la extensión de 400 metros de la Escollera Sur del puerto de Quequén. Esta obra interrumpió la deriva litoral de arena que alimentaba naturalmente la costa, generando un déficit que con el tiempo se ha vuelto crítico. A pesar de los esfuerzos por colocar rocas al pie de los acantilados como defensa, el océano continúa ganando terreno y ya afecta a propiedades ubicadas en primera línea de mar, tanto antiguas como de reciente construcción.
Los vecinos afectados señalan como responsable al Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén, que ejecutó la ampliación en 2008. La solución propuesta es el refulado, una técnica que consiste en extraer arena retenida en el margen este de la escollera o del dragado del canal de acceso y volcarla sobre la costa mediante cañerías. Este método ya se aplicó en Mar del Plata en 1998 para ampliar la superficie de Playa Grande hasta Punta Iglesias.
El presidente del Consorcio de Gestión de Quequén, Mariano Carrillo, confirmó hace un mes y medio que se avanza con el estudio de impacto ambiental necesario para concretar el refulado. “Tenemos el compromiso de avanzar con el estudio de impacto ambiental que permitirá concretar el refulado y recuperar nuestras playas”, declaró durante el aniversario del puerto. Agregó que se trata de “una obra necesaria para devolverle a Quequén toda su grandeza”.
El ingeniero civil Néstor Diez, especialista en la temática, advierte que “el proceso de avance del mar está súper acelerado, es exponencial y será cada vez peor”. Según Diez, la solución requiere combinar el refulado con escollerados para retener la arena, ya que de lo contrario la erosión se repetirá. El financiamiento de la obra provendría de los recursos generados por el movimiento portuario, aunque el directorio del puerto estuvo recientemente abocado a resolver una protesta de camioneros que paralizó la operatoria durante tres semanas.
Las voces de reclamo se multiplican entre los residentes y propietarios, aunque hasta el momento no se registran conflictos directos con la administración portuaria. La comunidad espera que los estudios de impacto ambiental avancen pronto para iniciar la recuperación de las playas perdidas.
