Un estudiante de 21 años fue asesinado de un disparo en el abdomen cuando regresaba de la facultad en Temperley. La víctima entregó su mochila pero al resistirse al robo del celular, el agresor le disparó. Hay dos detenidos.
Un joven de 21 años, identificado como Agustín Rivero, fue asesinado la noche del viernes en la localidad bonaerense de Temperley mientras volvía de la facultad. Según informaron fuentes policiales, el hecho ocurrió cerca de las 19:30 en el cruce de las calles Dinamarca y Erickson, en el barrio San José.
Rivero caminaba junto a un compañero cuando un automóvil Volkswagen Voyage negro se detuvo a su lado. Del interior descendió un sospechoso que, armado, le exigió sus pertenencias. La víctima se sacó la mochila y la entregó, pero al intentar el delincuente robarle el celular, Rivero se resistió. En ese momento, el agresor le disparó en el abdomen y escapó en el vehículo, llevándose solo el teléfono. La mochila quedó tirada en el asfalto.
El estudiante cruzó la calle y pidió ayuda en una vivienda. Fue trasladado a una clínica de Banfield, donde falleció a causa de la herida. La División de Investigaciones (DDI) de Lomas de Zamora inició un relevamiento de cámaras de seguridad, lo que permitió determinar que el auto utilizado había sido robado horas antes en Lanús mientras estaba detenido en marcha. También se estableció que cuatro sospechosos participaron en el robo del vehículo y que minutos antes del crimen habían sustraído una Renault Kangoo a pocas cuadras, que sirvió de apoyo.
Cerca de las 23:30, el Volkswagen fue localizado en Avellaneda, mientras que la Kangoo fue abandonada en Monte Chingolo. Detectives observaron a dos jóvenes cerca del utilitario que ingresaron de manera sospechosa a una casa. Con una orden de allanamiento de urgencia, se detuvo a Lautaro Ezequiel Silva (21), con antecedentes por robo, y Miguel Ángel Silva (25). Se secuestraron dos teléfonos celulares, un buzo negro tipo canguro, otro rojo y zapatillas utilizadas en el hecho. Los otros dos sospechosos permanecen prófugos con orden de captura.
Ambos detenidos quedaron imputados por el delito de homicidio criminis causa, que prevé prisión perpetua.
