La corresponsal en el Vaticano, quien conoció a Jorge Bergoglio hace más de dos décadas, describe su sentido del humor, su incondicionalidad como amigo y las tensiones internas que enfrentaba antes de ser Papa.
Alicia Barrios, periodista y escritora reconocida por su labor como corresponsal en el Vaticano, mantuvo una amistad personal con el Papa Francisco durante más de 25 años, relación que comenzó cuando Jorge Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires. En una entrevista radial, Barrios compartió aspectos de la personalidad del pontífice en la intimidad.
Según su relato, Bergoglio poseía «un don para ser amigo extraordinario» y era «un incondicional» que «estaba pendiente» de los demás. Aunque en público podía mostrarse «más adusto», en privado «tenía un sentido del humor terrible» y «era muy divertido».
Sin embargo, Barrios también reveló un costado más complejo de su historia personal. Destacó que «sufría mucho», debido a tensiones internas y a su decisión de «dar batalla» para impulsar cambios dentro de la Iglesia Católica. «Él amaba la Iglesia, él quería cambiar la Iglesia», afirmó la periodista, señalando que esta vocación de transformación le generaba un profundo sufrimiento.
La entrevista también tocó momentos específicos, como cuando Bergoglio presentó su renuncia al entonces Papa Benedicto XVI al cumplir 75 años, un episodio que Barrios describió como «muy doloroso». Asimismo, recordó anécdotas de su cercanía, como los regalos de San José que recibía y las ocasiones en que rezaban juntos.
Alicia Barrios es autora del libro «Mi amigo, el padre Jorge», donde narra en 29 capítulos los detalles de esta amistad, iniciada en Nochebuena de 1999 en la Catedral de Buenos Aires.
