El hallazgo arqueológico de una moneda de ocho reales, enterrada en 1584, permitió determinar la localización exacta del asentamiento que luego fue conocido como Puerto del Hambre.
Una moneda de plata de ocho reales, enterrada hace 440 años, fue encontrada en el sitio de la antigua Ciudad del Rey Don Felipe, ubicada en el estrecho de Magallanes, Chile. La pieza fue depositada en 1584 por el navegante español Pedro Sarmiento de Gamboa durante el rito de fundación de la colonia, cuyo objetivo era asegurar el control del paso marítimo entre los océanos Atlántico y Pacífico.
Según explicó Soledad González Díaz, historiadora y jefa del proyecto de investigación, el asentamiento no era una ciudad, sino un pequeño poblado establecido en una zona de alta relevancia geopolítica para las potencias imperiales de la época. El equipo multidisciplinario utilizó documentación histórica, mapas y tecnología arqueológica, incluyendo un sistema de medición de precisión milimétrica y detección de metales, para definir el punto de excavación. La moneda fue hallada a solo cuatro centímetros de profundidad.
El descubrimiento no solo confirma la ubicación exacta de la colonia, sino que también valida las fuentes históricas escritas por Sarmiento de Gamboa. González Díaz destacó que no siempre coinciden los documentos escritos con el registro arqueológico, por lo que esta coincidencia resulta excepcional.
La colonia, sin embargo, fracasó debido a la falta de abastecimiento. Aunque la expedición original partió con 23 barcos y 3000 personas, solo una nave con aproximadamente 300 colonos llegó al destino. Los pobladores enfrentaron frío extremo, aislamiento y una disponibilidad muy limitada de alimentos. La escasez de munición para cazar y la falta de medicinas agravaron la situación, llevando a una desnutrición lenta y al debilitamiento de la población.
Años después, el corsario inglés Thomas Cavendish encontró a los pocos sobrevivientes, lo que dio origen al nombre con el que el lugar es conocido hasta hoy: Puerto del Hambre. Pedro Sarmiento de Gamboa, quien partió en busca de ayuda, fue capturado por ingleses y franceses, y la Corona española no financió nuevas expediciones de rescate tras el alto costo del proyecto inicial.
