Tras cerrar el acuerdo técnico, el organismo multilateral señaló que la aprobación final del desembolso está sujeta al cumplimiento de ciertas medidas por parte de las autoridades económicas locales.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la revisión técnica del acuerdo con Argentina, pero advirtió que la presentación al Directorio Ejecutivo para el próximo desembolso dependerá de que el Gobierno cumpla con una serie de medidas pendientes. En su comunicado oficial, el organismo destacó el «compromiso firme y constructivo» de las autoridades y su continuidad con el programa, incluyendo la implementación de «medidas correctivas».
Fuentes cercanas al proceso indicaron que estas condiciones podrían estar vinculadas a ajustes en el régimen cambiario, aunque descartaron que se trate de una solicitud de devaluación brusca. La semántica utilizada por el FMI sugiere que, una vez finalizados estos pasos, se procederá con la revisión formal ante el Directorio.
En paralelo, se observa una dinámica política internacional que influye en el proceso. Estados Unidos ha manifestado un apoyo claro al Gobierno del presidente Javier Milei. Declaraciones de funcionarios de la administración estadounidense, como Scott Bessent, han resaltado el «éxito fantástico» de Argentina en la acumulación de reservas y el «optimismo» alrededor del programa económico.
Sin embargo, el FMI mantiene una evaluación técnica independiente. En su último informe de Perspectivas Económicas Globales, el organismo revisó a la baja las proyecciones de crecimiento para Argentina en 2026, estimándolo en un 3,5%, y casi duplicó la proyección de inflación anual para ese año, situándola en el 30,4%. El Fondo atribuyó este ajuste principalmente a factores externos, como el impacto en los costos logísticos globales.
Para garantizar la sostenibilidad del programa, el acuerdo establece lineamientos en cinco áreas clave:
- Política monetaria: Se exigieron medidas para contener la volatilidad de las tasas de interés y mejorar la transmisión de la política monetaria, manteniendo una postura restrictiva. El objetivo final es la ampliación de las bandas cambiarias.
- Política fiscal: Se ratifica la meta de déficit cero, con un superávit primario del 1,4% del PIB para este año, apoyado en el control del gasto pero manteniendo espacio para asistencia social focalizada.
- Sector externo: El objetivo es aumentar las reservas netas en al menos USD 8.000 millones durante 2026.
- Financiamiento: Se implementará una estrategia múltiple que incluye refinanciación de obligaciones, emisiones de deuda local, venta de activos estatales y préstamos externos.
- Reformas estructurales: Las reformas apuntarán a impulsar el empleo formal y la productividad en sectores como energía, minería y economía del conocimiento.
