Un repaso por los desafíos internos del gobierno, la competencia en el peronismo bonaerense y los vínculos internacionales en un contexto de ajuste fiscal.
En la provincia de Buenos Aires, la imposibilidad de reelección del gobernador Axel Kicillof ha iniciado una competencia interna dentro del peronismo para definir un candidato a la gobernación en 2027. Entre los nombres que suenan se encuentran Mariel Fernández, intendenta de Moreno, y Jorge Ferraresi, intendente de Avellaneda.
Mientras tanto, el gobierno nacional enfrenta una serie de desafíos complejos al ingresar en la segunda mitad de su mandato. Estos incluyen tensiones legislativas, como las reservas dentro del propio oficialismo respecto al proyecto de ley conocido como «hojarasca», impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.
En el plano internacional, la derrota electoral del primer ministro húngaro Viktor Orbán, aliado del presidente Javier Milei, fue reconocida por el canciller Pablo Quirno. Quirno, quien ha construido un perfil sobrio en la diplomacia formal, también muestra un estilo más confrontativo en redes sociales, según observadores.
La situación fiscal continúa siendo un tema central. El presidente Milei reconoció un primer trimestre «difícil» y pidió paciencia. Las provincias reportan un estrés financiero significativo debido a una caída en las transferencias nacionales durante el período de enero de 2024 a febrero de 2025.
En un hecho que captó la atención política, varios posibles candidatos peronistas a la gobernación bonaerense se reunieron en un partido de fútbol en San Vicente, donde también estuvo presente el exministro Sergio Massa.
