Con la imposibilidad de Axel Kicillof de buscar la reelección, el peronismo bonaerense comienza a delinear los posibles candidatos para las elecciones de 2025, en un escenario de reglas aún por definir.
El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires inicia los movimientos preliminares para definir quién competirá por la sucesión del gobernador Axel Kicillof, quien no podrá presentarse a la reelección por mandato constitucional y proyecta su carrera hacia la política nacional.
La última vez que el peronismo bonaerense definió una candidatura para reemplazar a un gobernador de su mismo espacio fue en las primarias de 2015, cuando Aníbal Fernández compitió con Julián Domínguez para suceder a Daniel Scioli. La competencia actual se anticipa compleja y se desarrolla en un marco de incertidumbre sobre las reglas electorales, como la realización de primarias abiertas, el tipo de boletas y la posibilidad de un desdoblamiento con las elecciones nacionales.
Entre los nombres que suenan como posibles candidatos, algunos han manifestado sus intenciones abiertamente, como los intendentes Gustavo Menéndez (Merlo), Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mariel Fernández (Moreno). Otros, como el ex candidato presidencial Sergio Massa, han desmentido su participación, aunque desde su espacio se menciona al intendente de San Fernando, Juan Andreotti.
Desde el gabinete de Kicillof, el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, también es considerado un posible candidato, habiendo realizado actividades que apuntan en esa dirección. Otros nombres que circulan en el análisis político son el del intendente de La Plata, Julio Alak, y el actual jefe de Gabinete provincial, Carlos Bianco.
El proceso de definición se dará en los próximos meses, en un contexto donde también se debatirá la posibilidad de modificar los límites a la reelección de intendentes, un tema que podría influir en las decisiones de varios actores políticos.
