Un emblemático hotel de Miami fue demolido mediante una implosión controlada para construir un nuevo desarrollo residencial de alta gama en la zona de Brickell.
El hotel Mandarin Oriental de Miami, ubicado en la exclusiva zona de Brickell, fue demolido este domingo mediante una implosión controlada que duró aproximadamente veinte segundos. El edificio, de 23 pisos y 25 años de funcionamiento, protagonizó la mayor operación de este tipo en la ciudad en la última década.
En su lugar, se construirá «The Residences at Mandarin Oriental», un complejo que constará de dos torres independientes de 66 y 34 pisos. Las unidades residenciales ya están a la venta, con precios que parten desde los 4,9 millones de dólares y alcanzan los 100 millones de dólares en algunos casos.
«A diferencia de una demolición convencional, en esta implosión todo sucede en un periodo de tiempo acotado. Por lo tanto, lo que de otro modo sería un evento que toma un periodo de tiempo mucho más largo y extendido, se concentra en un momento fijo de tiempo», explicó Ivy Fradin, socia gerente de BG Group, una de las empresas involucradas.
El nuevo proyecto, que ocupará una superficie total de 20.000 metros cuadrados, dedicará casi la mitad de su extensión a áreas comunes y servicios exclusivos. Entre las amenidades planificadas se encuentran jardines de meditación, simuladores de golf, 11 piletas, un centro de bienestar con tratamientos holísticos, dos restaurantes gourmet y una vinoteca privada.
Según informaron las desarrolladoras, ya se ha vendido el 50% de las unidades de la torre sur. Swire Properties, la firma líder del proyecto, realiza así una de sus apuestas inmobiliarias más significativas en la región.
La marca Mandarin Oriental no abandonará el lugar, ya que el plan incluye la construcción de una nueva propiedad insignia para Norteamérica, con 121 habitaciones de hotel que coexistirán con las 298 residencias privadas. El terreno, que alguna vez alojó a celebridades internacionales, se transformará con un perfil arquitectónico que, según los especialistas, redefinirá la fisonomía del centro financiero de Miami.
