Científicos australianos presentaron una tecnología que utiliza el campo magnético terrestre para geolocalización, superando limitaciones del GPS como la pérdida de señal en túneles o zonas remotas.
Cuando utilizamos aplicaciones de mapas en el celular o seguimos una ruta en el auto, generalmente confiamos en el sistema de posicionamiento global (GPS). Sin embargo, este sistema presenta debilidades, como la pérdida de señal al ingresar a un túnel, viajar a zonas remotas o sufrir interferencias electromagnéticas. Para abordar estas limitaciones, un grupo de científicos australianos presentó en abril de 2025 un sistema alternativo llamado MagNav.
A diferencia del GPS, MagNav no depende de satélites, es inmune a interferencias y ofrece una precisión hasta 50 veces superior a los sistemas de respaldo actuales, según sus desarrolladores. La tecnología se basa en el campo magnético terrestre, el cual presenta pequeñas variaciones o anomalías magnéticas según la geología local. Estas variaciones pueden mapearse y, mediante sensores muy precisos, compararse con mediciones locales para determinar con exactitud la ubicación de un vehículo o persona.
El desarrollo, a cargo de la empresa Q-CTRL, combina sensores cuánticos avanzados y aprendizaje automático en tiempo real. Esto permite filtrar el ruido y adaptar el sistema a cada situación. «Nuestro enfoque combina los procesos de eliminación de ruido y comparación con el mapa en un solo paso, en lugar de separar esos procesos», explicaron desde la compañía. Esta integración permite que el sistema se calibre automáticamente, sin necesidad de maniobras especiales.
El núcleo de MagNav son sus magnetómetros cuánticos de rubidio, que detectan cambios diminutos en el campo magnético gracias al fenómeno de precesión del espín atómico. Cada sensor pesa 70 gramos y tiene un volumen de 144 centímetros cúbicos, por lo que puede instalarse en diversos vehículos como autos, aviones, drones o barcos.
Durante las pruebas, se realizaron vuelos de más de 6.700 kilómetros con una avioneta Cessna. En el peor de los casos, el error de posicionamiento fue de 22 metros. Según el informe, el sistema demostró ser hasta 46 veces más preciso que uno de los mejores sistemas inerciales comerciales cuando se utilizaron sensores montados externamente. En ensayos terrestres realizados al sur de Orange, en Nueva Gales del Sur, MagNav logró una precisión 7 veces mayor al mejor sistema de navegación inercial (INS), incluso en caminos de ripio y asfalto y sin protección especial contra vibraciones.
Una característica adicional de MagNav es que no emite señales, lo que lo hace indetectable para radares, una ventaja considerada estratégica en entornos militares o sensibles.
