La actriz y streamer reflexiona sobre su camino profesional independiente, el apoyo a su madre en Gran Hermano y los motivos detrás del cambio en su documento de identidad.
Anna del Boca (25) se refirió a la participación de su madre, Andrea del Boca (60), en Gran Hermano, expresando su orgullo y felicidad. «Me hace muy feliz ver a mamá en la televisión otra vez… La vi disfrutar incluso en un espacio que desconoce, como lo es un reality show», comentó. Aunque la propuesta original era que ingresaran juntas, ambas decidieron tomar caminos separados: Andrea al reality y Anna al streaming con el programa «La Jugada».
«Ya hacía tiempo que necesitaba hacer un poco la mía», explicó la actriz sobre su decisión de buscar independencia profesional. «No me molesta ser ‘la hija de’, pero a medida que voy creciendo me doy cuenta de que necesito independizarme de ella no sólo en lo personal, sino en lo profesional también. Es tiempo de empezar a hacer mi propio camino».
La joven también se refirió a los años difíciles marcados por procesos judiciales, tanto el que involucró a su madre por presuntas irregularidades en la financiación de la telenovela «Mamá corazón», como su propia denuncia por abuso sexual contra su padre, Ricardo Biasotti, en 2019. «Estuve muchos años guardada por todo el tema judicial de mamá, pero por suerte, hoy siento que purgué todo eso y que de alguna manera volví a encontrar mi eje», afirmó.
Respecto a su nueva etapa en el streaming, Anna del Boca señaló: «La propuesta de Telefe me abrió una puerta para plantarme y honrar mi apellido. Sé que no todos tienen las mismas posibilidades, por eso me lo tomo con mucha responsabilidad y me gusta la idea de continuar con el legado de mi familia».
Uno de los temas más personales que abordó fue la modificación de su Documento Nacional de Identidad (DNI), donde quitó su apellido paterno y su segundo nombre, Chiara. «Nunca nadie me dijo Chiara, ni mi familia materna ni la paterna. Me lo había puesto él (en referencia a su padre), pero a mí sólo me hacía remover un montón de cosas. Sacármelo fue como tomar las riendas de esta parte de mi vida también y decir: ‘Yo también puedo decidir quién soy y cómo quiero que me llamen'».
Finalmente, la actriz recordó con emoción la figura de su abuelo, Nicolás, a quien consideró una presencia paterna fundamental en su vida. «De él me queda el recuerdo de…», concluyó, destacando su importancia en su crianza.
