Una encuesta reciente mide la percepción ciudadana sobre el caso que involucra al vocero presidencial, mientras expertos analizan la gestión de la comunicación en contextos de alta exposición mediática.
Una encuesta de la consultora Zuban Córdoba, con trabajo de campo realizado entre el 30 de marzo y el 1 de abril de 2026 sobre una muestra de 1.200 casos, arrojó datos sobre la percepción pública del caso que involucra al vocero presidencial Manuel Adorni. Según el sondeo, que tiene un margen de error de ±3,1%, un 66% de los consultados tiene una imagen negativa de Adorni, frente a un 21,5% positiva.
La visibilidad del caso es alta: aproximadamente un 72% de los encuestados declaró haber escuchado sobre el tema «algo» o «bastante». En este contexto, un 77,9% cree que Adorni debe explicar cómo paga sus viajes y un 70,4% considera que debería renunciar.
Respecto a la gestión comunicacional del gobierno, el 70,2% de los consultados interpreta la defensa realizada como una estrategia para «tapar, distraer y/o demorar el tema» en lugar de una respuesta transparente. Frente a esta situación, las sugerencias recogidas entre los ciudadanos sobre qué harían si fueran asesores incluyen: mostrar documentos y comprobantes públicamente (31,6%), responder sin confrontar (15,9%) o dar un paso al costado hasta aclarar la situación (17,5%).
Especialistas en comunicación de crisis, como Mario Riorda, subrayan la importancia de la responsabilidad, la transparencia y la respuesta rápida en estos escenarios. Por su parte, teóricos como Pablo Cabas analizan la dinámica de los escándalos públicos, donde un acto presuntamente reprobable activa normas de integridad y moviliza reclamos de sanción.
El caso permite observar cómo interactúan una opinión pública predispuesta, la alta visibilidad mediática y la percepción de las respuestas institucionales. Los analistas coinciden en que, en estos contextos, las estrategias basadas en transparencia probatoria, comunicación clara y medidas que prioricen la ética pública son centrales para gestionar la confianza y la legitimidad.
