El gobernador Gavin Newsom firmó una orden ejecutiva que establece nuevos estándares para el uso de IA en el sector público y privado, priorizando la privacidad y la seguridad de los datos.
El estado de California, en Estados Unidos, implementó una nueva estrategia en materia de inteligencia artificial mediante una orden ejecutiva firmada por el gobernador Gavin Newsom. La medida busca endurecer los estándares para las empresas del sector y consolidar un uso responsable de estas herramientas dentro del gobierno estatal.
El nuevo marco obliga a las compañías de inteligencia artificial que deseen trabajar con el estado a demostrar políticas claras que prevengan el uso indebido de sus sistemas, además de exigir elevados estándares en protección de datos. El objetivo central, según el comunicado oficial, es evitar que estas tecnologías puedan ser utilizadas para explotar información personal o vulnerar derechos fundamentales.
Newsom sostuvo que California, como líder en innovación, debe actuar con responsabilidad frente a los riesgos asociados al avance tecnológico. Remarcó que la inteligencia artificial representa una oportunidad, pero también implica desafíos que requieren regulación.
La orden ejecutiva también contempla la ampliación del uso de inteligencia artificial generativa en servicios públicos. Entre las iniciativas previstas se encuentra el desarrollo de herramientas que faciliten el acceso de los ciudadanos a programas estatales, como asistencia para iniciar un negocio o encontrar empleo, con el fin de mejorar la eficiencia y la interacción con la población.
Otro punto clave incluye la creación de nuevas pautas para evaluar a las empresas tecnológicas. Estas evaluaciones considerarán factores como la presencia de sesgos en los modelos, la prevención de contenido ilegal y el respeto por la libertad de expresión. Además, el estado podrá desvincular sus procesos de contratación de los lineamientos federales si lo considera necesario.
La administración también ordenó el desarrollo de recomendaciones para identificar contenido manipulado por inteligencia artificial, como imágenes o videos alterados (conocidos como «deepfakes»), en línea con leyes estatales que buscan combatir este fenómeno.
El impacto de la inteligencia artificial en el empleo constituye otro eje central de la estrategia. El gobierno de California planea ampliar la participación ciudadana a través de una plataforma digital que permitirá a los residentes aportar opiniones sobre políticas vinculadas al uso de estas tecnologías.
Con esta orden ejecutiva, California busca consolidar un modelo que combine innovación con protección, en un intento por establecer estándares que podrían influir en el resto del país.
