Una tendencia difundida a través de plataformas digitales, que promueve desintoxicaciones y «limpiezas» del organismo, está generando preocupación en el ámbito sanitario de Estados Unidos. En Los Ángeles, profesionales de la salud reportan un incremento en la atención de personas que presentan efectos adversos tras seguir consejos de influencers y consumir suplementos dietéticos de dudosa procedencia.
El riesgo del diagnóstico por internet
Según explican los expertos, muchos pacientes llegan a consultorios y guardias convencidos de padecer infecciones parasitarias, un diagnóstico que se han autoimpuesto tras ver contenido en redes sociales. «Es una práctica de alto riesgo. Vemos personas con diarrea y otros malestares por ingerir productos comprados online, sin saber realmente qué contienen», señaló un médico de la ciudad, quien pidió enfatizar la falta de regulación de estos artículos.
Falta de evidencia y toxicidad potencial
Los tratamientos promocionados, a menudo enmarcados como «naturales», carecen de respaldo científico que avale su eficacia para eliminar parásitos. Peor aún, su composición química puede resultar tóxica para órganos como los riñones e interactuar negativamente con medicamentos recetados. «Lo que nos preocupa es que muchos de estos productos no sabemos lo que tienen», agregó el profesional.
Infecciones reales vs. marketing engañoso
Los creadores de contenido suelen sugerir que gran parte de la población tiene infecciones parasitarias asintomáticas que requieren una «limpieza» anual. Sin embargo, los médicos aclaran que una infección parasitaria genuina es una afección médica seria que no se resuelve con suplementos de venta libre. «Los sistemas de limpieza que se promocionan en internet no son médicamente necesarios y pueden causar efectos secundarios alarmantes», afirmó una especialista en medicina familiar consultada.
En países con altos estándares de higiene como Estados Unidos, el riesgo de contraer estos parásitos dañinos es bajo y está generalmente asociado al consumo de agua contaminada, picaduras de insectos o viajes a zonas endémicas, no a la falta de una «purga» anual. «La comida es muy limpia, hay un riesgo mínimo», explicaron.
Daño a la flora intestinal y recomendaciones
Los profesionales recuerdan que un cuerpo sano alberga billones de microorganismos beneficiosos, esenciales para la digestión y el sistema inmunológico. Las «purgas» agresivas pueden dañar esta flora intestinal sin motivo. Ante síntomas como dolor abdominal persistente, fatiga extrema o pérdida de peso inexplicable, la recomendación es clara: evitar remedios caseros y consultar a un médico para realizar pruebas específicas, como análisis de heces o sangre.
«Es muy fácil saberlo. Tenemos exámenes para determinar si hay parásitos y existen tratamientos seguros y efectivos», concluyó un galeno. El consejo final de los expertos es no malgastar dinero en «productos milagro» y buscar siempre atención profesional ante cualquier síntoma preocupante.
