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jueves, 26 marzo, 2026
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De Lanús a las grandes marcas: una historia de superación digital

El acceso a oportunidades laborales de calidad suele estar marcado por barreras geográficas y socioeconómicas. En Argentina, historias como la de una joven de Monte Chingolo, en el partido de Lanús, ilustran cómo la capacitación en habilidades digitales puede cambiar trayectorias vitales. Tras superar el estigma asociado a su barrio, hoy se desempeña en el competitivo mundo del marketing digital para marcas internacionales.

Los primeros pasos en un camino con obstáculos

Tras finalizar la escuela secundaria, primera generación en su familia en lograrlo, se enfrentó a un mercado laboral que parecía cerrarle las puertas. Realizó diversos trabajos informales, desde la venta ambulante de ropa hasta tareas de limpieza en locales comerciales. En cada entrevista para un empleo formal, percibía un rechazo tácito. «Sentía que mi dirección postal pesaba más que mis ganas de trabajar y aprender», comenta sobre esa etapa.

El apoyo familiar fue fundamental. Sus padres, que no completaron sus estudios, siempre le inculcaron la importancia de la educación como herramienta de progreso. Esta motivación la llevó a seguir buscando alternativas, incluso cuando las puertas se cerraban una y otra vez. El anhelo de un trabajo estable, en blanco y con perspectivas de crecimiento parecía un objetivo lejano.

El punto de inflexión: la formación digital

La oportunidad llegó a través de una invitación a una capacitación laboral de la Fundación Forge. Allí conoció a representantes de Semillero Digital, una organización que ofrece cursos gratuitos en competencias digitales para jóvenes de contextos vulnerables. Esta ONG se convirtió en el puente que necesitaba para acceder a un mundo que desconocía: el del community management y la publicidad en redes sociales.

Capacitación con práctica real

Los cursos, que incluían Facebook Ads (hoy Meta Ads) y gestión de comunidades digitales, se distinguían por su enfoque práctico. «No solo era teoría; hacíamos prácticas en empresas reales donde profesionales nos dedicaban su tiempo», destaca. Esta metodología le permitió adquirir experiencia concreta y construir un portafolio, elementos clave para insertarse en el sector.

El conocimiento adquirido le dio la confianza para postularse a una pasantía remunerada en Adidas, una marca que admiraba. Contra sus propias expectativas, fue seleccionada. Durante año y medio, se sumergió en el ambiente corporativo, aprendiendo las dinámicas de una multinacional. Al finalizar ese contrato, dio otro salto: ingresó al área de comercio digital de Dafiti, otra empresa líder en el rubro deportivo.

Una nueva realidad y sueños cumplidos

El cambio profesional trajo consigo una transformación económica y personal. Con su primer sueldo formal, realizó compras de supermercado que antes eran impensables para su familia y pudo costearse un viaje para conocer el Glaciar Perito Moreno. Además, accedió a una cobertura de salud y hoy interactúa directamente con gerentes de grandes compañías.

Su historia subraya la importancia de democratizar el acceso a la formación en habilidades tecnológicas. Organizaciones como Semillero Digital actúan como facilitadoras, identificando talento en barrios postergados y brindando las herramientas para desarrollarlo. «No fue suerte; fue una oportunidad que supe aprovechar», concluye, esperando que su experiencia inspire a otros jóvenes en situaciones similares a perseguir sus metas en el universo digital.

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