Una nueva encuesta revela un incremento en el respaldo al gobierno del presidente colombiano, Gustavo Petro, en los últimos meses de su mandato. El estudio, realizado por AtlasIntel para Bloomberg News entre el 20 y el 24 de marzo, indica que la aprobación de su gestión subió 1,6 puntos porcentuales, alcanzando un 41,2%, su cifra más alta desde 2024. El rechazo se mantuvo estable en el 54,7%.
Un impulso clave para la sucesión
Este repunte en la valoración del líder de izquierda adquiere relevancia en el contexto de la campaña presidencial, ya que Petro no puede optar a la reelección y su mandato concluye en agosto. El senador Iván Cepeda, figura cercana al gobierno y uno de los tres favoritos en la contienda electoral, podría verse fortalecido por este clima de opinión. Analistas señalan que medidas como el aumento récord del salario mínimo en un 23% este año han consolidado su base de apoyo en sectores sindicales y de bajos ingresos.
El panorama electoral: una carrera ajustada
La encuesta, aplicada a 6.277 personas con un margen de error de 1 punto, muestra una competencia muy reñida. La senadora de derecha Paloma Valencia lidera con un 44% de valoración favorable, seguida muy de cerca por el abogado conservador Abelardo de la Espriella y por Iván Cepeda, ambos con un 43%. Sin embargo, al observar el índice neto (aprobación menos rechazo), Valencia presenta una ventaja, con -1 punto porcentual, frente a -6 de De la Espriella y -10 de Cepeda.
Las prioridades de los colombianos
El sondeo también indagó en las principales preocupaciones de la ciudadanía. La corrupción se mantiene, de forma abrumadora, como el problema número uno del país. No obstante, se registró un cambio significativo: el sistema de salud ha superado a la inseguridad como la segunda mayor inquietud para los votantes, reflejando una crisis profunda en ese sector.
Contraste regional y herencia compleja
La tendencia alcista de Petro contrasta con la pérdida de popularidad que han experimentado este año otros mandatarios regionales, como Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, Javier Milei en Argentina y Claudia Sheinbaum en México. El próximo presidente de Colombia, que se elegirá en primera vuelta el 31 de mayo, enfrentará un escenario desafiante: unas finanzas públicas en crisis, niveles crecientes de inseguridad y narcotráfico, y un sistema sanitario demandado por la población.
