Mientras el IPC se mantuvo estable en 2,9%, los precios de los cortes vacunos se dispararon por encima del 7% mensual y acumulan aumentos de más del 60% interanual, en un contexto de menor oferta ganadera.
-
Sector en alerta: China suspendió la habilitación de un frigorífico por un embarque con residuos veterinarios
-
Frigoríficos en vilo: los costos presionan sobre el precio de la carne, cae la faena y baja la rentabilidad
En febrero los precios de los cortes vacunos registraron aumentos generalizados
NA
La inflación de febrero se mantuvo estable, pero con un factor que volvió a encender alertas: el fuerte aumento en el precio de la carne. Según el INDEC, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 2,9% mensual, sin cambios frente a enero. Sin embargo, al interior del indicador persisten tensiones, especialmente en alimentos, donde las carnes y derivados marcaron fuertes incrementos.
En el caso del IPC del Gran Buenos Aires, el nivel general avanzó 2,6%, mientras que el rubro alimentos subió 3,1%, impulsado principalmente por el encarecimiento de la carne.
Carne: subas muy por encima del promedio
En febrero, los precios de los cortes vacunos registraron aumentos generalizados y muy por encima del promedio de la inflación. El alza mensual alcanzó el 7,4%, con picos superiores en algunos cortes, según datos de CICCRA.
El cuadril y la nalga encabezaron las subas con incrementos cercanos al 8%, seguidos por la paleta (8,1%) y la carne picada (7,1%). El asado, por su parte, subió 5,7%. En términos de precios, el kilo de asado se ubicó en torno a los $16.850, mientras que cortes como el cuadril y la nalga ya superan los $19.000 y $20.000, respectivamente.
El aumento no se limitó a la carne vacuna. El pollo entero registró una suba aún mayor, del 10,2% mensual, consolidando por segundo mes consecutivo un ritmo de ajuste superior al de la carne.
carne vacuna
El aumento de la carne vacuna tuvo un fuerte aumento de más del 50% en los últimos meses
NA
Aun así, en términos interanuales, el pollo sigue mostrando una suba menor (+45%), lo que implica un abaratamiento relativo frente a los cortes vacunos.
El fuerte incremento de la carne responde, en gran medida, a una recomposición de precios tras la caída de la oferta ganadera, afectada por condiciones climáticas adversas en años anteriores. Este factor viene empujando los valores del ganado en pie y se traslada directamente a los precios al consumidor.
En la comparación interanual, el rubro carnes y derivados continúa liderando los aumentos dentro de alimentos, con una suba del 54,1%.
A nivel de cortes, los incrementos son aún más marcados: el asado acumula un alza del 67,6% en el último año, seguido por el cuadril (65,9%), la paleta (65,7%), la nalga (62,1%) y la carne picada (56,6%).
En promedio, el precio de los cortes vacunos trepó 63,6% interanual, muy por encima del nivel general de inflación, que se ubicó en 33,2%.
Aunque algunos componentes del rubro alimentos mostraron desaceleración —como frutas y verduras, que incluso registraron caídas mensuales—, la carne volvió a consolidarse como uno de los principales focos de presión sobre el índice.
