Una vez que el otoño llega, muchos fanáticos se vuelcan casi exclusivamente a la pesca del pejerrey, desempolvando equipos que, en algunos casos, dejaron guardados durante todo el verano. Otros no quieren dejar de disfrutar de ciertas especies que son clásicas del tiempo estival y aprovechan cada chance que el clima les brinda para seguir intentando con ellas. Entre esos fanáticos, hay uno que sobresale y es el amante de la lisa, un pez tan enigmático como deportivo, un aficionado que tiene en la albufera de Mar Chiquita uno de los escenarios más destacados para esta pesca, tanto en calidad como en cantidad de capturas.
Entre esos pescadores, en los últimos días estaban Diego Mancino, habitual colaborador de Weekend quien, junto a Nahuel Fernández, se adentró en aguas de la albufera para intentar con la especie. Ingresaron por el recreo Juan y Juan, donde los esperaba Sebastián, el encargado de entregarles el bote con el que concretarían la salida. Sin perder tiempo, armaron los equipos. Canas de 4,50 m. Reeles cargados con multifilamento 0,14 mm y líneas tradicionales para la lisa en Mar Chiquita, es decir, aparejos confeccionados con boyas doble cono, madre de 0.60 mm, anzuelos Owner 5111 y un plomo de 75 g. La carnada sería panza de lisa teñida de rojo con purpurina plateada.
Los primeros intentos fueron en inmediaciones al muelle, con poca navegación ya obtuvieron las capturas iniciales de la jornada. La hora inicial rindió, pero luego se planchó mucho el ámbito y el pique desapareció. Cerca del mediodía optaron por moverse y buscar actividad frente al molino, un lugar que venía rindiendo según los datos que compartía un guía. En este punto, las corridas de las boyas no se hicieron esperar y poco a poco fueron levantando las lisas que fueron a buscar, las grandes de fin de temporada. Entre ellas, Mancino metería la más grande, un verdadero torpedo que superó los 3,200 kg y que demandó un buen rato de pelea hasta que pudieron subirla al bote y llegar al final feliz de la historia.
En la despedida de una particular temporada que estuvo signada por la irregularidad en muchos ámbitos destacados, la albufera siempre paga y se erige como una opción de pesca para las próximas semanas. La lisa seguirá activa siempre que no se afirmen los fríos, y con la alternativa de otras especies que abundan como lenguados y, especialmente, pejerreyes. Para agendar y tener en cuenta, ya que Mar Chiquita no falla.